*Héctor Murguía la mejor opción por Juárez
*Flaco el registro de Marco Quezada
*Héctor “el soberbio” Baeza de nuevo por Delicias
*Desaparecido el hampón Arturo Morales Reyes.
Juan ANTONIO TORRES
Se impuso la lógica política.
No había de otra. Reyes Baeza y César Duarte, tal vez hubieran querido darle una nueva puñalada trapera al ex edil de Ciudad Juárez, Héctor “el teto” Murguía, empero lamentablemente las circunstancias no se prestaban para cometer una nueva torpeza y de paso poner en el precipicio a las huestes del tricolor frente al PAN
Estaba más que claro que Baeza Terrazas se la hubiera jugado por el defenestrado ex secretario de Seguridad Pública Estatal, Víctor Leopoldo Valencia de los Santos, mientras que el ballezano, estaba más que puesto para echarle la bendición a Guillermo Dowell, grisáceo, secretario del Ayuntamiento del alícaido alcalde de Juárez, Reyes Ferriz.
Desafortunadamente, los dos grupos antes citados, el de Valencia y el de Ferriz desde hace un buen rato sostenían un encono público que con el transcurrir de los días y los meses, ambas corrientes políticas se polarizaron al máximo. Y sobrevino el inevitable choque de trenes.
A tal grado que la consigna de Reyes Ferriz, fue que si no era el ungido, su alter ego, Guillermo Dowell, tampoco iba a permitir que su enemigo acérrimo, alcanzara el beneficio de la candidatura y mucho menos de “unidad”.
Desde este espacio hace menos de un mes, ya lo habíamos dicho y fuimos los únicos, que pronosticamos que al sobrevenir la confrontación entre los acorazados de Valencia y las hordas de Ferriz, la mejor opción o la alternativa que garantizaba viabilidad para que el proyecto de César Duarte no se fuera a pique, si se toma en cuenta que la votación de aquella urbe constituye el 42% del padrón electoral en toda la entidad, era indudablemente la candidatura emergente del empresario de la pintura, Héctor “el teto” Murguía Lardízabal.
Foto de Víctor valencia
No en balde, César Duarte, le dedicó un buen tiempo de su alocución partidista a la gente de Ciudad Juárez, cuando bien lo podía haber hecho por su ex contrincante, que yacía sentado justamente detrás del presídium que encabezó la líder del PRI, Beatriz Elena Paredes Rangel, durante su toma de posesión como candidato del PRI al gobierno del Estado, el pasado 28 de febrero ante la presencia de varios gobernadores.
Para nadie es un secreto que con la nominación de Murguía, Reyes y Duarte, recompusieron totalmente las cosas en el contexto de Ciudad Juárez, donde era obvio, se eliminaron en esta coyuntura, los reyesferristas y los valencistas.
Apostarle a un yuppie como el ex diputado federal, Enrique Serrano con todo y el apoyo de su mecenas, Jaime Bermúdez Cuarón, era como entregar la alcaldía en bandeja de plata a los panistas. Lo mismo hubiera ocurrido con el todavía rector de la Uacj, Jorge Quintana Silveyra.
Así pues, en un hecho inédito, “el teto” intentará por segunda ocasión ganar para la causa del PRI, una de las presidencias municipales más importantes del país; Ciudad Juárez, y de paso, darle los suficientes votos para que el abanderado al gobierno del Estado, César Duarte, no tenga problemas en derrotar de manera contundente al virrey de la Dale, Carlos Marcelino Borruel.
Murguía, recuperó hace 6 años para el PRI una alcaldía que llevaba 4 administraciones en poder del PAN. Dejó en la lona al ahora jerarca estatal de ese partido, Cruz Pérez Cuéllar por más de 40 mil sufragios, rompiendo así todos los récords de votación para un candidato del tricolor.
Ciertamente los lastres de inseguridad, de desaseo administrativo, cometidos por la cofradía de José Reyes Ferriz, Guillermo Dowell, Alfredo Urías, Sergio Belmonte, gravitaran en contra de los intereses del otrora partidazo y desde luego del mismo abanderado a la alcaldía, quien tendrá que hacer una campaña política diferente a la realizada en el 2004, cuando el desgaste político era en contra de gobiernos emanados por AN.
Hoy, las cosas son diametralmente diferentes. De que Héctor Murguía, tiene un arrastre y una popularidad que ni el mismo César Duarte tiene en el tejido social juarense, ni quien lo dude.
Será vital que “el teto” esté preparado para la guerra de lodo que habrán de enderezarle sus antagonistas del blanquiazul, ya sea, César Jáuregui Moreno o Carlos Ángulo con tal de hacerlo morder el polvo, los mismos quienes pretenden erigirse en los abanderados de AN y disputarle la presidencia municipal.
Jáuregui es un perdedor de contiendas pasadas y Ángulo es un soberano desconocido, quien pretende sumar para su causa las simpatías y los votos que obtuvo en la elección interna frente a Borruel el pasado 28 de febrero.
Sin caer en un triunfalismo exarcebado o en echar las campanas al vuelo, Murguía tiene todo no sólo para vencer, sino para convencer a sus detractores propios y extraños.
No será pues una exageración decir que Héctor Murguía sea quien le de la suma de votos necesaria para sepultar las esperanzas de los panistas y en forma paralela catapultar el triunfo de César Duarte en los comicios del 4 de julio y de paso, darle vigencia al proyecto político de Reyes Baeza que definitivamente se inserta en las contiendas electorales del 2012.
Teto, sigue vigente y de lo que haga en las elecciones estatales dependerá su futuro político que, por ahora se advierte, se otea, promisorio, ni más ni menos, no obstante que muchos ya lo daban por muerto.
Y nada que sigue vivito y coleando.***Ya que hablamos de precandidatos, el compadre de Reyes Baeza, Marco Adán Quezada, fue registrado como único precandidato a la presidencia municipal de Chihuahua, en un evento que lució desangelado, flaco, con todo y los acarreados de la administración estatal que hicieron acto de presencia de manera “voluntaria” por aquello de que no les fueran a dar una desconocida en su pago nominal de cada quincena. Fernando Rodríguez Moreno, líder de la bancada priísta en el Congreso, quien también estaba en la puja por alcanzar la candidatura a la alcaldía, fue quien presentó la documentación que avalaba el registro del ex líder del PRI estatal. Ya sabe usted, el discurso de Quezada, sin mucho que destacar, o resaltar. Malo el orador y pobre, muy pobre la oferta política. Tan mala como su lema de campaña, de la cual nos ocuparemos más adelante.
No son pocos los que aseguran que sí el compadrazgo con el gobernador Reyes Baeza no le alcanzó en el 2007 cuando iba en fórmula con Alejandro Cano, cuando se suponía que le daría muchos votos al protegido de Patricio Martínez García, y sobre todo, cuando, el hoy mandatario estaba en la cúspide del poder político, mucho menos ahora, cuando el desgaste político del deliciense es monumental. ¿Lo habrá hecho candidato su compadre para quitárselo de encima de una vez por todas? Ya lo veremos el 4 de julio….. ***Para que vea usted caro leyente que el inquilino del Palacio de Gobierno, no aprende de los errores del pasado, una vez más, impuso a su hermano mayor, Héctor “el soberbio” Baeza como aspirante a la alcaldía de Delicias, cuando había otros cuadros políticos más frescos, menos viciados, como eran los empresarios, Ricardo Orviz y Carlos Amaya, por citar solo dos que fueron marginados por “el bien de Delicias”. El frustrado aspirante a diputado federal en las elecciones del 2006, llevará de contrincante al empresario, Mario Mata, que estuvo a punto de derrotar al corrupto de Heberto Villalobos Máynez, quien apenas pudo sacar una ventaja pírrica de 1200 votos en el 2007.. Los priistas no agachones o zalameros que desde luego no cobran de la ubre estatal, no se explican el empecinamiento de Reyes. Era obvio que ningún otro sacrificado tricolor se iba a registrar o le iba a hacer sombra al arrogante de “hectorito” quien ya podrá estar satisfecho de ser la mejor carta de los priistas en la tierra de los “Vencedores del Desierto”… El compadrito querido en Chihuahua y el hermano mayor en Delicias. ¿Cuántos candidatos más emparentados con el mandatario estatal serán ungidos en calidad de candidatos?. ¿Volverá a palomear a Edgar Baeza en Saucillo, quien también de pura casualidad le dieron palo en el 2007. Reyes está visto que quiere dejar una dinastía abusando del poder que todavía ostenta y que se les está yendo de las manos. Habrá que ver si los ciudadanos pensantes de la capital del Estado y Delicias que son los más, se lo permiten….**** El hamponcete de Arturo Morales Reyes, el vástago podrido de Xóchitl Reyes Castro, desde hace por los menos 2 meses se hizo ojo de hormiga de la faz de Chihuahua. Anda huído. Y es que debe muchas. Por tantas trácalas que ha hecho. El lujoso Jaguar que conducía producto de sus bailes sucios, dicen las lenguas de doble que filo que ya se lo incautaron sus acreedores, mientras que otros arguyen que lo tiene escondido. Lo cierto es que no se le ha visto, con su clásico pasito modosito y su iphone en el cual siempre trae pornografia barata. Sino se cuida puede terminar como su ex socio, Wilbert Ponce de León a manos del crimen organizado por negocios turbios que mantenía con personajes del hampa criminal que nomás le metieron cerca de 200 tiros…..
POSDATA….. Sin querer queriendo, un comando del crimen organizando tras haber ejecutado a dos soldados que viajaban a bordo de una lujosa camioneta Escalade de Cadillac que tenía reporte de robo y con placas sobrepuestas del Estado de Durango, en Plaza Saucito que presuntamente eran escoltas de una familiar cercana al comandante de la Quinta Zona Militar, Felipe de Jesús Espitia Hernández, exhibieron la podredumbre de los militares que han presumido luchar por devolver la paz y el sosiego a los chihuahuenses y ser gente honesta, cuando se mueven como delincuentes en autos robados. Pero como son la autoridad y traen armas de alto poder, pues nadie les puede decir nada, mucho menos atorarlos, aunque en esta ocasión hayan quedado como chivos en cristalería. ¿O estamos exagerando Mi General Espitia?