*Tony López su triunfo hace
carámbola de tres bandas:
derrota a Borruel, Pérez Cuéllar y
Madero.
*Manda mensaje a Quezada, candidato
De dedazo, gracias al compadrazgo con Reyes.
*Se confirma lo dicho en octubre por IPC Estadística
*Minerva Castillo futura síndica por voto cruzado.
*Perdiendo, a punto de ganarse la gloria de la UACH.
Juan ANTONIO TORRES
A contracorriente, Tony López, ya es candidato a la alcaldía de Chihuahua por el Partido Acción Nacional.
Viniendo de abajo, el ex diputado local venciendo muchas inercias y un sinnúmero de obstáculos que se le habían impuesto desde la misma cúpula estatal del PAN, encabezada por Cruz Pérez Cuéllar, desde del mismo círculo cercano al candidato a gobernador, Carlos Marcelino Borruel y por si fuera poco, del mismo edil capitalino, Álvaro Madero Muñoz, el legislador local, este domingo dejó en el camino a Carlos Reyes López, un tipo soso, sin chispa, de movimientos cansinos, que no generaban buenos augurios en la contienda interna del pasado domingo.
Qué para desgracia del “Virrey de la Dale” lamentablemente se confirmaron.
Era pues la crónica de una derrota anunciada que, los gurús del blanquiazul no atisbaron en ningún momento, o que simplemente ignoraron dejándose llevar por la soberbia y la arrogancia de Carlos Borruel, quien con los resultados del domingo pasado, sobra decirlo fue el mayor perdedor de esta carrera por al alcaldía.
¡Palo a Borruel!
La lupa social, crítica, observadora de las contiendas políticas que se avecinan, supo valorar, apreciar y emitir su juicio a la hora de acudir a las urnas y sufragar por un candidato que no representara “más de lo mismo”.
¡Guácala al borruelismo!
Era obvio que los ciudadanos de la capital del estado querían en el futuro abanderado panista para la presidencia municipal, un proyecto político diferente, más fresco, más agresivo, más conocedor de la problemática local, y este perfil por desgracia lo reunía, José Antonio López Sandoval, pero no así el alfil de Borruel; Carlos Reyes, de pesada figura, que además había pasado de noche por la Cámara de Diputados, donde sólo dejó su profunda huella, a la hora de cobrar sus dietas que se le notaban a leguas y no precisamente por su coeficiente intelectual, sino justamente a la altura de la cintura.
Se le notaban a leguas sus excesos. Y todavía quería más. Por fortuna ya descansa en paz, políticamente hablando.
La victoria de López Sandoval se debe de resaltar porque además de que venció de manera contundente y nítida a la cúpula de su propio partido, donde le jugaban las contras, manda un claro mensaje de fortaleza interna, perseverancia, de fé, al PRI y a su candidato al mismo encargo, Marco Adán Quezada Martínez, quien llegó ungido por el dedazo de su compadre, Reyes Baeza Terrazas que despacha en el Palacio de Gobierno.
¿De que podrá presumir, el ex líder del PRI estatal? Frente a la revitalizada candidatura de su rival, Tony López, que nunca bajó la guardia, pese a las resistencias y a los golpes bajos que recibió de las hordas borruelistas.
A contrapelo, el ex diputado local, se creció ante los embates medíaticos de sus enemigos abiertos y emboscados desde la dirigencia estatal del blanquiazul, y no se diga desde la misma alcaldía, donde cobra que no gobierna, el empresario, Álvaro Madero.
Carlos Borruel, perdido en su soberbia, presumía a diestra y siniestra que sacaría a como diera lugar al ex diputado federal como candidato a la alcaldía, ya que la operación política por parte de sus asesores estaba más que aceitada y por supuesto aterrizada.
Está más que claro que, o lo engañaron, o le vieron la cara de ingenuo al ex edil de Chihuahua. O las dos cosas.
Lo cierto, entre otras cosas es que nuestra empresa de consultoría IPC Estadística, filial de Imagen y Publicidad Consorcio S.A.de C.V. una vez más, acierta en sus encuestas de opinión. En octubre pasado, realizamos 2 mil encuestas en la ciudad de Chihuahua, en torno a las preferencias electorales de los chihuahuenses en la capital del Estado.
Entre otras cosas preguntábamos ¿quien le gustaría para candidato a la presidencia muncipal por el PAN? Y en primer lugar quedaba, coincidentemente, el ahora candidato a presidente municipal, Antonio López Sandoval, superando a su colega, Roberto Lara Rocha, mientras en tercer y cuatro lugar se ubicaban, Carlos Reyes López y Luis Enrique Terrazas Seyffert.
Por el bando del PRI, quedó en esa misma consulta pública, en primer lugar, el aquitecto, Carlos Carrera Robles, en segundo lugar, Marco Adán Quezada, en tercero y cuarto, finalizaron, el todavía rector, Raúl Chávez Espinoza y en cuarta posición, el líder del rebaño tricolor en el Congreso del Estado, Fernando Rodríguez Moreno.
Frente a frente, superaba en esa encuesta, por dos puntos, Antonio López Sandoval a Marco Quezada. ¿Se cumplirá lo que dijimos en nuestra consulta o se ampliará la ventaja del panista sobre el priista?
¿Quien llegará con una mayor estatura política, moral y ética a la justa electoral del 4 de julio? ¿Será el diputado local panista con licencia, quien contra viento y marea se ganó el derecho de pelear por la presidencia municipal o su adversario priísta, quien justamente representa la antítesis de cómo asirse a una candidatura, que no se ganó legítimamente para su desgracia política en las urnas, sino por un parentesco familiar que ha representado una tumba política, para varios de sus consanguíneos, nombrados en repetidas ocasiones en este espacio.
¿Será Marco Quezada polvo de olvido después del 4 de julio?
¿Se confirmara en las urnas lo que dijimos en nuestra encuesta de octubre?.*****En este mismo contexto, la candidata a síndica, Minerva Castillo, ex oficial mayor del Congreso del Estado, luce como la futura responsable de la Sindicatura del municipio de Chihuahua. El voto cruzado se ha hecho presente justamente cuando los habitantes de esta urbe capitalina, han tenido que decidir por el futuro alcalde y síndico.
Desde el 2001, cuando fue electo edil, el extinto, Jorge Barousse Moreno, de extracción tricolor, el síndico fue, Abelardo Anchondo del PAN. Luego, a la llegada del panista Juan Blanco hizo su arribo el priista, Juan Cinco Zamarrón. Y por último, con Carlos Borruel, llegó la tricolor, Liliana Álvarez Loya.
Está pues, más que demostrado que los habitantes de la capital de Chihuahua, siempre tratarán de que la cosa pública de los dineros sea manejada con una mayor transparencia por representantes de partidos políticos diferentes y que no se tapen con la misma cobija de la connivencia, el solapamiento y la corrupción.
Minerva Castillo, una dama en toda la extensión de la palabra que sin hacer tantos aspavientos se ganó a pulso su nominación. Preparación académica la tiene, trayectoria partidista también, amén de que goza de todas las confianzas del titular del Ejecutivo Estatal, como del propio, Fernando Rodríguez Moreno, quien no tuvo mayor alternativa que desearle la mejor de las suertes en esta nueva aventura partidista que se traza en su vida. En los planes inmediatos de “Mini” no estaba andar quemándose las pestañas, o gastando las suelas de sus zapatos, empero ya lo dice el refrán popular; ‘’donde manda capitán no gobierna marinero” y a picar piedra por el proyecto del PRI en Chihuahua……****Conocidos los candidatos a diputados por los dos principales partidos en la entidad, habría que hacer una serie de comentarios, en referencia a los mismos. En el 11, por el PRI va Francisco Salcido, en contra del panista, Antonio Olivas. Mal se ven las cosas para el monigote del dirigente de la CTM, Jorge Doroteo Zapata. Olivas viene crecido despúes de haber derrotado al peón de Carlos Borruel, Alfonso Verdugo, mientras que Pancho, solo puede presumir que el dedo de su patrón lo tiene ahí sin mayores méritos que el arrastrarse como las serpientes para lograr su cometido. En el 16, no debe tener problemas, el actual regidor, Ricardo Boone, frente a su contrincante, Martín Colmenero. El distrito en cuestión nunca lo ha perdido el tricolor. Fue prácticamente un regalo para el empresario de la radio, que sin ser una lumbrera, tiene lo suyo para sacar avanti su proyecto político sin mayores dolores de cabeza. En el 17, Liz Aguilera, la hija del terrible, Gonzalo Aguilera, director todavía por desgracia del Colegio de Bachilleres, intentará hacer la chica frente a René Chavira.
Luego le comentaré toda la podredumbre que rodea a esta dama, nada más y nada menos que por su mentor, Chalo Aguilera, que ha hecho de la Dirección en dicha institución educativa, toda una mininita de oro, de donde salen los recursos abundantes para darle una imagen que no tiene, sino vea como la tratan en el Heraldo, en notas diversas y la columna Ráfagas. Juran y perjuran sus asesores que hará historia esta mujer y que repetirá el triunfo del “hombre de los huevos”, Maurilio Ochoa Millán. Soñar no cuesta nada. La mandaron a la piedra de los sacrificios, y no se ha dado cuenta o no le quedrán abrir los ojos sus allegados. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, dice el refrán. En lo que respecta al 18, va una joven promesa del PAN, Alejandra Enríquez, de las que creyeron en el proyecto de Toño López, mientras que por el PRI, busca la curul local, Alejandro Domínguez, de los testaferros del yuppie Alejandro Cano Ricaud, casi socio de los pichones de Saucillo, Arriola Márques, que hoy algunos están guardados en el Cereso de San Guillermo, mientras que el jefe de la banda, Oscar, ya está en la vecina, Unión Americana. En en el 19, Fernando Mendoza Ruiz, hijo del único chocolate que nunca pudo regularizar Patricio Martínez García; Víctor Mendoza Salcedo. El fashion, como se le conoce al ex líder del comité local del PRI, logró la candidatura gracias a los buenos oficios de su “segunda madre”, Graciela Ortiz, que ahora cobra al lado de la dama del huipil, Beatriz Paredes Rangel. Ojalá y no le vaya a pasar la mala suerte su madre adoptiva, pues es sabido por todos que, Ortiz González, nunca ganó ni una diputación de mayoría, ni local, ni federal. Salvo por la vía plurinominal. Así de buena era su imagen y su arrastre. A ojo de buen cubero, se podría decir que el PAN tiene en su poder tres diputaciones. El 17, 18 y 19. La coyuntura de la crisis económica que le cobró muy cara la factura al PAN y a sus candidatos en el 2009 ya no se hara sentir, de ahí que el blanquiazul en este 2010, peleará palmo a palmo por diputaciones, alcaldías, regidurías y sindicaturas, y no se diga gubernaturas.
POSDATA… Fernando Rodríguez Moreno, tuvo varias pistas donde aterrizar sus proyectos políticos en este 2010. La primera fue la Gubernatura y no cuajó. La segunda era la Alcaldía capitalina y tampoco se dio. Pero nunca perdió la serenidad. Ni el piso. Tampoco se enemistó con nadie de los que estaban en la puja por la silla de Reyes Baeza. No se enfrentó con los que anhelaban la candidatura a la presidencia de Chihuahua. Antes al contrario ha tejido buenas alianzas con Marco Quezada. Pudiera decirse que perdió las jugadas más importantes que se decidieron entre Reyes Baeza y el ahora candidato a gobernador, César Duarte Jaquez. Empero, sabía que estaba latente su aterrizaje en una súper pista, que no tiene mayores riesgos de derrota o de enfrentamiento: la rectoría de la Universidad Autónoma de Chihuahua. El perfil académico lo tiene de sobra, impartiendo la cátedra de Derecho desde hace varios lustros. Perdiendo puede ganar y ¡mucho! Llegar a conducir los destinos del Alma Mater de los chihuahuenses quien no la querría. Sobrarían los tiradores. De lograr este cometido, seguiría vigente por los próximos 6 años, justamente cuando se decidiría quien sucedería al huésped del Palacio de Gobierno en el 2018… El líder del rebaño tricolor en la Cámara de Diputados local, debió aprender o tendrá muy presente en su existencia, aquel proverbio persa que reza, “la paciencia es una planta de raíces muy amargas, pero de frutos muy dulces”