C O N T R A P O D E R
*Las golondrinas de Chava Corral para Reyes.
*Todos los secretarios presentes en la “Hacienda
San Juanito” del magnate manzanero
*Teto, Marco, Israel y Agueda, solidarios en la despedida
*La Procuradora, Patricia González se deja ver en el ágape
*Enrique Serrano repartió abrazos y saludos.
*Por prudencia César Duarte no se apareció.
*El Diario y sus mentiras a medias.
Juan ANTONIO TORRES.
Fotos por: Mario Lopez

Tarde de fanfarrias y despedida para “el hijo ilustre de Delicias”, José Reyes Baeza Terrazas, quien vive los días finales del encargo que asumiera hace casi 2200 días.
Salvador Corral, el poderoso magnate manzanero y su hija, Cecilia Corral Pérez, fueron los excelentes y amables anfitriones de la opípara comida que le organizaron al mandatario estatal y a su esposa, Claudia Garza.
En el convivio al cual acudieron todos los secretarios del staff reyesbaecista, encabezados por el número dos de la nomenclatura estatal, Sergio Granados Pineda, quien compartiría además del pan y la sal, degustaría unos buenos tragos de vino tinto, en su mesa acompañado por Willy “el sopas” Campbell, la respetable titular de Educación y Cultura, Guadalupe Chacón, y otros comensales más.


En otras mesas, hacían lo propio, empresarios, comerciantes, ediles salientes, alcaldes entrantes y funcionarios de la actual administración, entre los cuales no podían faltar, “el carismático” y “siempre amable” Jesús Santana, el todavía secretario particular del inquilino del Palacio de Gobierno, quien compartiría la mesa con un ecuánime y sereno, Luis Fernández Casillas, responsable de Comunicaciones y Obras Públicas, y su respetable esposa, además de Jaime Enríquez Ordóñez, mandamás de la Coordinadora de la Tarahumara.
Octavio Acosta, el secretario técnico de Reyes para su desgracia no pudo encontrar una silla donde acomodara su bien comida humanidad, mejor optó por mantenerse caminando y contestando el teléfono, para demostrar que trabaja mucho.

A unas mesas de ahí, ataviada por demás elegante, la procuradora, Patricia González Rodríguez, quien habría arribado a bordo de uno de los dos helicópteros que aterrizaron en las inmediaciones de la “Hacienda San Juanito”, platicó largo y tendido con el ex secretario de Seguridad Pública, Víctor Valencia de los Santos y su inseparable esposa, Paty.
Guillermo Márquez, el fortalecido, dirigente del PRI estatal y flamante diputado federal, echó también la chorcha con la dama oriunda de Bocoyna durante largo rato.
¡Que no platicaron! y que no recordaron, quizás de sus tiempos de estudiantes de la Facultad de Derecho de la UACH.
La inseguridad y la violencia que prevalece en la vasta entidad desde el 2008, hizo más que notoria la presencia tan nutrida de escoltas y de guaruras por las inmediaciones de ese bello espacio, donde predominaba el color verde, el color de la vida, además de la camaradería, entre todos los asistentes, sin faltar los buenos tragos, de los coñacs, los whiskies, la buena comida y las coplas del mariachi, que también hizo acto de presencia para dedicarle las golondrinas a Baeza Terrazas.

Reyes, recibiría un homenaje a manera de despedida por parte del poderoso empresario manzanero, Salvador Corral y la mayor de sus hijas, Cecilia, al que acudirían más que solícitos, sus coequiperos, amigos y parientes más cercanos entre los que no faltaron, la madre del gobernador, Doña Ofelia Terrazas, el tío incómodo, Fernando “el católico” y Héctor “el soberbio”, el frustrado aspirante a diputado federal y a edil de Delicias.
Una tarde preciosa, sin lluvia, ni calor, para verse las caras y darse fuertes abrazos y desearse lo mejor, los ediles entrantes que andan como infantes con zapatos nuevos, Héctor “el teto” Murguía, siempre flanqueado por su secretario particular, Carlos Arturo Castillo; Marco Quezada, acompañado por su diligente esposa, Lucía Chavira; el empresario radiofónico, Israel Beltrán Montes y la futura alcaldesa de Guerrero, Agueda Torres, de ese bello jirón de tierra, donde viera la luz primera, el ilustre, Abraham González.


No muy lejos de ahí en otra mesa, el truculento Contralor de la administración estatal, Ildefonso Sepúlveda Márquez, no dejaba de mover el codo empinando el brazo para entrar en calor con las bebidas espirituosas que ahí se sirvieron de manera abundante, sin las clásicas y sabidas tacañerías como lo solía hacer en sus buenos e inolvidables tiempos como secretario de Administración que para su desgracia ya no volverá ver nunca más.

Su contertulio, Gustavo Zabre Ochoa, no perdía detalle de lo que ahí ocurría y hacía lo propio para matar el tiempo. Sus guarros no le despegaban los ojos en ningún momento por lo que se pudiera ofrecer.
Para fortuna de “la poncha” no se dejó ver su rival en amores en esa comida de amigos, el inmaculado e impoluto, director de la Cipol, Saúl Hernández Ruiz, quien le bajara hace unos meses a la novia, a “Lucecita” Lugo, la actual jefa de operativos de la Dirección de Gobernación Estatal, nada más, pero nada menos, porque le dio un “mejor mantenimiento” y un espacio decoroso donde vivir.


Desde la una de la tarde todos los funcionarios de primer nivel que fueron favorecidos con la “bendición” de figurar en la nómina estatal en calidad de “cardenales” fueron cómodamente instalados bajo una gran carpa que sirvió como escenario para brindarle un nutrido aplauso al amigo y al jefe político, que pronto, en menos de 45 días pasará a formar la galería de los ex gobernadores, para darle paso a su sucesor, el ballezano, César Horacio Duarte Jáquez, quien por prudencia y respeto a la investidura del hombre que ya se va, no asistió a dicho festejo, no obstante que más de uno de los asistentes, daban por un hecho que ahí se aparecería el gobernador electo.


Cecilia Corral, la empoderada dama que hace 18 años intentara erigirse en diputada local, en 1992, le dedicaría algunas palabras al invitado de honor, como una muestra de afecto, en dicho convivio a Reyes Baeza a quien calificaría como “amigo solidario”, “ecuánime”, “comprensivo”, entre otros calificativos.


Salvador Corral, siempre atento a las expresiones de su hija, quien además escoltó a la diestra a Reyes, quien estuvo acompañado además en la mesa principal por el titular del Supremo Tribunal de Justicia, Rodolfo Acosta Muñoz, también del jefe de la bancada priista en el Congreso del Estado, Fernando Rodríguez Moreno, y por el futuro edil de Ciudad Juárez, Héctor Murguía Lardízabal y por el propio, Marco Quezada.
Al filo de las 2 de la tarde el obispo de Cuauhtémoc, Juan Guillermo López Soto, oficiaría una breve homilía en una pequeña capilla adyacente a la citada carpa donde los comensales, departían y compartían los sagrados alimentos y chocarían cristales aderezados por cerveza, coñac, y wishky.
Bendijo a Reyes y su familia, y en forma paralela les deseo lo mejor a los que llegan en calidad de presidentes municipales.


No más de 20 minutos para acercarse a Dios, reflexionar sobre lo que se hizo y lo que no se hizo en el génesis de su gobierno a punto de extinguirse y escuchar las palabras del purpurado.
Adela Cerezo, la delegada poblana del PRI, a quien no pocos ya ubicaban fuera de estas tierras para dejar de escuchar su lenguaje carretonero, y sus palabras altisonantes a todos sus empleados también se dejó ver, para presumir a los ahí reunidos, sobre los resultados electorales del pasado 4 de julio.
Ignacio Arrieta, Ramón Reyes Cadena Payán, Heberto Villalobos, tres de “las viudas” del frustrado aspirante a diputado local por la vía plurinominal, Oscar Villalobos, no dejaron pasar la ocasión para darse el adiós, sabidos de que no repetirán en el equipo del ballezano y que tendrán que irse a sus casas y como decía “el presidente vaquero” Vicente Fox, a “otra cosa mariposa”.
Meseros por aquí y acullá, calesas adornadas por flores multicolores, una buena música de fondo, todo de lujo, todo de primer mundo, fuera pobrezas, que para eso se estaba en uno de los tantos espacios que atesora, uno de los productores de manzana más importantes del mundo: “Chava” Corral, “Chava” Millones, dirían otros.


Enrique Serrano, el diputado local electo, que asumirá en breve el rol de Rodríguez Moreno, en la Cámara de Diputados local, se hizo también presente, para estar cerca de Reyes en dicha despedida, sin perderle la mirada a su mecenas, el pudiente empresario maquilador, Jaime Bermúdez Cuarón, quien con evidente y más que palpable paso cansino ya acusa el peso y el paso de los años sobre sus hombros.
Serrano se dejó ver y querer por más de uno de los presentes y por los diputados locales de Chihuahua capital, Fernando “el fashion” Mendoza y Alejandro Domínguez, escoltados por sus “estados mayores”, a los que le deben más obediencia que al propio Baeza Terrazas y Duarte Jáquez.
El festejado, Reyes Baeza, quien haría uso de la palabra, una vez que Cecilia había terminado su alocución con lentes para leer- su breve discurso a manera de explicación a los presentes diría:”el tiempo cobra facturas” y se nota remataría, señalando sus gafas, lo que provocaría risas entre los comensales que lo escuchaban atentos.


En no más de 12 minutos, parafraseó al ex presidente Felipe González de España y al extinto preclaro poeta mexicano, Octavio Paz, rememoró su periplo partidista de la frontera a la sierra como candidato a gobernador en el lejano 2004 e hizo un breve recuento de los casi 2200 días en el ejercicio de poder como jefe del Ejecutivo Estatal, y de los logros que deja en los rubros de vivienda económica y la industria aeroespacial.
Reyes, habló en su calidad de hombre, hijo, esposo, padre de familia y funcionario público….en medio de la densa neblina que ha dejado la inseguridad, la violencia desenfrenada, en la tierra de encuentro; para su desgracia política, quizás el sello distintivo que se llevará hasta el último de sus días en su vida, a donde quiera que se vaya, así sea hasta la misma España, donde las lenguas de doble filo, dicen enfilará sus pasos, una vez que hayan transcurrido los 44 días que le quedan como gobernador, que se le harán eternos, tal vez como nunca se hubiera imaginado allá por el 2004, cuando el carisma era su mejor carta de presentación, de la cual ya no queda nada, nadita de nada, solo tristes recuerdos……..
POSDATA….el Diario de Chihuahua, publica y da cuenta de que una vez más, pierde un litigio, una demanda, que había interpuesto en el 2007 en contra de la empresa de consultoría, Berumen y Asociados, la misma que presuntamente había engañado a la empresa “Publicaciones del Chuvíscar” que edita, dicho rotativo, al publicar tres encuestas electorales en los comicios locales, en las que aseguraba que el candidato del PRI, Alejandro Cano Ricaud, llevaba una ventaja de más de 20 puntos sobre su contrincante panista, Carlos Borruel Baquera, que en los hechos nunca sucedió. Lo que perversamente no dice, Sergio Rodríguez Borunda, alías “el chamuco” es que esta misma empresa, fue contratada por la “Lavandería Hermanos Rodríguez” en 2004 como también se le conoce al Diario, y en las encuestas que publicaron en aquellos tiempos, también mañosamente se aseguraba que la tristemente célebre expriista, Martha Laguette derrotaría de calle al blanquiazul, Juan Alberto Blanco Zaldívar y la triste realidad fue otra. No se acordarán los Rodríguez Borunda- Osvaldo y Sergio- alguna vez financiados por capos del narco, como Gilberto Ontiveros Lucero, alias “El Greñas” y Crispín Borunda Cárdenas, que también perdieron la demanda por daño moral que habían interpuesto contra la valiente columnista, Isabel Arvide Limón, a la que persiguieron en complicidad del narco gobernador, Patricio Martínez García y su gatillero predilecto, Jesús José Solís Silva. ¡Qué flaca memoria la de los Rodríguez Borunda¡. Aquí se las refrescamos. Todas las demandas las han perdido. Y para su desgracia las seguirán perdiendo…..

SERGIO RODRIGUEZ BORUNDA