Fecha: 25-02-18

*Meade Kuribreña, ante la disyuntiva, el poder o el ostracismo.

Por: Juan ANTONIO TORRES
 
 

JOSE ANTONIO MEADE

                                                       Analistas, politólogos, periodistas, se preguntan en los días que corren, de manera más que casuística, si el candidato del PRI, Verde y Nueva Alianza, José Antonio Meade Kuribreña, podrá revertir las tendencias de la mayoría de las encuestas, que lo ubican en el tercer lugar de las preferencias electorales.

                                Y por desgracia, no sólo para el ex secretario de Hacienda, sino para el régimen en el poder que encabeza el impopular, Enrique Peña Nieto, el personaje que está por demás posicionado en el primer lugar de todas las casas encuestadoras, es nada más, pero nada menos, que el ex jefe de gobierno, de la Ciudad de México, el tabasqueño, Andrés Manuel López Obrador, con un margen de diferencia de por lo menos 10 puntos, cuando en algunos casos más de 15.

ENCUESTA PRESIDENCIAL

                             Hoy, el PRI, partido en el poder, que duró dos sexenios en la inopia, viendo como Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, en el 2000 y 2006, se repartieron el poder, porque los dos candidatos que les hicieron frente, Francisco Labastida Ochoa, el ex gobernador de Sinaloa- “labestida” le diría, en pleno debate presidencial,  el  ex empresario cocacolero- en referencia a sus preferencias sexuales- y Roberto Madrazo Pintado, quien se había confrontado con un buen número de gobernadores y con la otrora poderosa, líder sindical del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, no reunían el perfil como para hacer buenos los pronósticos de una contienda cerrada con el PRD, y mucho menos con el PAN.

VICENTE FOX

                            Habrá que recordar que en los comicios del 2012,  la mayoría de las agencias encuestadoras, desde antes que se iniciaran las hostilidades con aroma electoral- por no decir todas-estaban entregadas a los dictados y al poder del billete que salía del gobierno del Estado de México, desde donde despachaba, el mandatario mexiquense, Enrique Peña Nieto. Todas pronosticaban que arrasaría al hombre que representaba un “peligro para México” el “mesías tropical” como le apodaban otras, Andrés Manuel López Obrador, y no por 15 puntos, sino por más de 20.

                           Los  cientos de millones de pesos que salían de las Finanzas del gobierno mexiquense, y no se diga de una buena cantidad de gobernadores que estaban en el ejercicio del poder, desde varias entidades, como eran los casos concretos de Rodrigo Medina de la Cruz de Nuevo León; Roberto Borge de Quintana Roo, Roberto Sandoval de Nayarit, y desde luego, César Horacio Duarte de Chihuahua, por citar algunos nombres, de la “nueva generación de políticos” como los habría llamado EPN, durante una entrevista con Televisa.

   

                             Ciertamente, cuando Labastida Ochoa, arrancó su periplo partidista en el 2000, le llevaba una notoria y rotunda ventaja al ex gobernador de Guanajuato, Vicente Fox Quesada, por más de 25 puntos. Que se fueron evaporando conforme transcurrieron los días, por lo dicharachero del ranchero mal amansado y por sus botas con la marca de la casa: Fox. También en el 2012, debemos resaltarlo, López Obrador, estaba mucho mejor ubicado que su adversario, Felipe Calderón, quien fue tumbando caña, primero al delfín de Fox, Santiago Creel Miranda y luego, al tabasqueño, por menos de un punto porcentual.

                                 Así pues, a poco más de cuatro meses y tres días de que se celebren los comicios presidenciales del uno de julio, las circunstancias son diametralmente distintas a las que prevalecían en el 2012, por varios factores que están a la vista de todos y que gravitan en contra de la inmensa mayoría de la población.

FELIPE CALDERON
 

                                La economía está por los suelos, con alzas de todo; de la gasolina, del gas, del diésel, de la mayoría de los productos que integran la canasta básica, una galopante corrupción- como la que se respiraba, si usted me lo permite, en la administración de Duarte Jáquez, y una violencia a nivel nacional que ha cobrado la vida de miles de ciudadanos , peor a la que se vivía en el sexenio del michoacano, Felipe Calderón, que ilusamente se pensaba no volveríamos atrás. Y estamos peor.

                              El candidato ciudadano, José Antonio, como quieren hacer a aparecer, a Pepe Meade, al funcionario inmaculado, que ha ocupado varias secretarías de Estado, en dos gobiernos emanados de diferente signo político, en las pasadas precampañas, nomás no prendió su mensaje, su imagen, su nombre.

                           ¿O será la marca PRI, que carga demasiados puntos negativos en su contra?

                            Los 45 días de precampaña que se supone le habrían de servir como entrenamiento para luego entrarle con todo a la contienda constitucional, a Meade Kuribreña, no le sirvieron de gran cosa, porque nunca pudo alcanzar al candidato de Por México Adelante, el queretano, Ricardo Anaya Cortés, ubicado en el segundo lugar de la mayoría de las encuestas, hasta antes de que se dieran a conocer turbios negocios inmobiliarios en los cuales aparece como beneficiario final de otra trama de triangulación de recursos y presunto lavado de dinero a nivel internacional, estos utilizados en la compra de bodegas industriales que se vendieron en 54 millones de pesos.

                         Habrá que ver hasta qué punto afectó la imagen de AMLO, el haberle dado el visto bueno al impresentable, ex líder minero, Napoleón Gómez Urrutia, para que este apareciera como candidato plurinominal  al Senado de la República por Morena, y desde luego haber incluido en este mismo instituto político a familiares por demás cuestionables de la maestra chiapaneca, Elba Esther Gordillo Morales, confrontada a muerte con Peña Nieto, y desde luego, con su coordinador de campaña, Aurelio Nuño Mayer.

                              Y a otros personajes tan cuestionables como Juan Iván Peña Néder, que dejó una negra huella en Chihuahua- sino hay que preguntarle a su ex esposa, Alma Villazón, la pesadilla que vivió por la disputa de un hijo que ambos procrearon- quien aparece muy seguido en los eventos de AMLO.

                             Tan preocupados se observan en la casa de campaña de Meade, que en la semana que acaba de pasar, tuvieron que darle vida a 6 priistas de la vieja guardia, en calidad de coordinadores estratégicos de campaña, como a la ex lideresa del CEN del PRI, Beatriz Paredes Rangel, después de dejar la embajada de México en Brasil, o del mismo, ex secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, o el propio ex gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones, de quien habrá que preguntarse si trae bajo el brazo un amparo por los desvíos millonarios que se fraguaron cuando fungía al frente del tricolor en complicidad de Alejandro Gutiérrez Gutiérrez, su secretario general adjunto, para favorecer a candidatos a gobernadores de ese instituto político. El ex gobernador de Guerrero, René Juárez, ex subsecretario de Gobernación; Mariano González Zarur, ex gobernador de Tlaxcala y la senadora, Carolina Viggiano Austria, esposa del ex gobernador de Coahuila,,Ruben Moreira, completan el Meade Team, que habrán de echarse a cuestas la tarea nada fácil de revertir el estado que cosas que no presagian nada fácil para el abanderado del PRI en los meses que vienen.

                              Lo que son las cosas, la mayoría de los medios de prensa, periódicos,,radio y televisión, le dieron una gran relevancia a los “buenos negocios”a los que es tan afecto, el abanderado frentista, Ricardo Anaya, y desde luego, a los errores de tacto político, que pudo haber cometido, López Obrador, por el caso de Napoleón Gómez, pero no le dieron gran relieve a lo que está ocurriendo en Chiapas, por la evidente fractura que ya se dio entre verdes y priistas, al haber impuesto, como candidato del PRI, a un personero como Roberto Albores, quien no cuenta con el mayor número de simpatizantes, en aquella entidad hoy gobernada por Manuel Velazco Coello, como si los tiene, Eduardo Ramírez del Verde Ecologista.

                       Esta fractura desde luego afectará gravemente al PRI, y por ende, a Meade, porque se presume que le dará el triunfo a Morena, y obvio miles de votos a López Obrador, que con toda seguridad no tenía presupuestados el equipo del tabasqueño.

                      Se da por descontado, que Tabasco, se pintará de Morena, por si fuera poco.

                      Los diseñadores, mejor dicho, los responsables de la imagen de José Antonio Meade, tendrán que hacer maravillas, para que el imaginario colectivo ya no digamos crea en los spots del ex secretario de Hacienda, sino que por lo menos, los tome en cuenta, porque hasta ahora, la mercadotecnia que ha desarrollado el equipo de AMLO, le ha dado las buenas y las malas tanto a la del mismo abanderado del Frente por México, como a la de Meade, que nomás no prende en el ánimo de la gente, que ya no quiere saber nada ni de Peña Nieto, ni del PRI, y sobra decir, de su abanderado, que no emociona, que no cautiva, que no tiene carisma, que por supuesto le sobraba a Peña Nieto, aunque no tuviera mucha inteligencia que digamos, mucho menos una buena dicción del idioma de Shakespeare.

                          Es demasiado lo que está en juego.

                          La Presidencia de la República, puede pasar a manos de la oposición, ya lo que en un tiempo surtió efecto, como aquel slogan, de que López Obrador, “era un peligro para México” ya la ciudadanía no se lo traga. Mucho menos, pero muchos menos empresarios que desde luego no ha salido a la palestra a despotricar contra el régimen en el poder, porque saben que vendrían las represalias en dado caso que el tabasqueño no hiciera buenos la mayoría de los pronósticos.

                            Los medios influyentes como el New York Times, hombres influyentes de los Estados Unidos, organismos financieros, cada vez observan con mayor empatía que el candidato de Morena, logre en su tercera intentona llevarse un triunfo que se le ha negado en dos ocasiones por graves errores que ha cometido cuando tenía todo por ganar la contienda constitucional.

LUIS DONALDO COLOSIO

                           Estaremos ante la posibilidad de que atenten contra la vida de López Obrador, que podría sonar a una exageración, a un hecho extremo, pero ya lo vimos en 1994 en contra del malogrado sonorense, Luis Donaldo Colosio Murrieta, que se perfilaba ganaría las elecciones presidenciales de ese año fatídico año, 1994!

      Pero que también había amenazado poner en su lugar al inquilino de Los Pinos, Carlos Salinas de Gortari, y a toda su parentela.

    Al cual se le acusa de haber sido el presunto autor intelectual de dicha muere.

   No por nada, cuando se le preguntaba al ciudadano común y corriente quien habría estado tras el crimen del hombre nativo de Magdalena de Kino, la mayoría respondía de forma sarcástica: “Esta pelón saber tanto”.

                           En sutil referencia a la pelona de Salinas de Gortari, que ejerció el poder hasta el último día de su mandato constitucional.

CARLOS SALINAS DE GORTARI

                         El primero de abril, comenzará la verdadera contienda constitucional. Y si en se mes, no se mueven gran cosa la intención del voto; es decir, López Obrador, en el primer lugar, Anaya en el segundo lugar, y Meade, en el último lugar, habría que ponerle una seguridad muy especial al tabasqueño, porqué si ocurriera un atentado en su contra, podría desatarse una revuelta, que quién sabe en que podría acabar.

                       Júrelo, usted, que tanto Anaya como AMLO, le habrán de dar a conocer muchos expendieres negros de la corrupción que impera en él actual gobierno federal, más allá de los multicitados casos de la Casa Blanca, de Odebrechtt, de la Estafa Maestra.

                       Hasta hoy se han guardado muchos asuntos en los cuales están metidos funcionarios del primer nivel que tendrán mucha repercusión que le podría detonar en la propia casa de campaña de José Antonio Meade, que podrían acabar con la poca credibilidad que le tienen los mexicanos que no lo podrán acusar de corrupto, pero si de omiso, y de no haber hecho nada en contra de ellos, por no afectar la imagen del gobierno de EPN.

                       Faltan poco más de 120 días para que sepamos si Meade le espera el triunfo electoral, y por añadidura el poder, o en su defecto, está destinado al fracaso y al ostracismo, luego de que emitan su veredicto las urnas….

Posdata.

A nivel estatal en Chihuahua, no son pocos los que se preguntan con que candidatos el PRI perderá el mayor número de candidaturas; con los que aspiran a ser Senadores y diputados federales, o con los locales. De las nueve diputaciones federales cuantas podría ganar el tricolor. Y de las 22 diputaciones locales cuantas pensará llevarse el 1 de julio. Ya no hablemos de las alcaldías. ¿Cuántos candidatos que llevan el estigma de duartistas están mas perdidos antes de empezar la contienda? Aunque ellos juren que son una blancas palomitas, que no se llevaron nada en su vuelo.

   

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