*La crónica de un fracaso: El Operativo Conjunto
*César Duarte y sus vínculos con el narco-patricismo
*Fomento Social; la “secretaría maldita”.
*El Chapo, “sigue siendo el rey”.
Juan ANTONIO TORRES
Imagenes en video por Victor Medrano
Hoy, hace 17 meses se anunciaba como la panacea que erradicaría para siempre de la faz de Chihuahua los terribles flagelos del crimen organizado y el narcotráfico: El Operativo Conjunto Chihuahua.
Justamente el 27 de marzo del 2008 se anunciaba con bombo y platillo la llegada de 2 mil soldados a la fronteriza Ciudad Juárez, para “acabar” con la intranquilidad, el desasosiego, y la espiral de violencia que, asolaba a una población inerme que, veía en el Ejército Mexicano, a la quizás única y última institución que podría hacer frente a las bandas del hampa organizada que habían tomado como su bastión dicha frontera, enclave estratégico para el trasiego de drogas a los Estados Unidos.
Los diarios de la localidad anunciaban en sus primeras planas, la impresionante llegada de militares por aire y tierra. Las cadenas televisoras nacionales; Televisa y Tv Azteca, le daban grandes espacios a su cobertura informativa, en la voz de Joaquín López Dóriga y Javier Alatorre, respectivamente.
Se daba a conocer que arrancaba la”Operación Chihuahua” y que “Dos mil soldados contra los narcos” iniciarían una acción sin precedente por aire y tierra en el territorio estatal” y que era puesta en marcha por el gabinete de Seguridad encabezada por el Ejecutivo Federal, Felipe Calderón y por el propio gobernador del estado, José Reyes Baeza.
El operativo policíaco-militar se realizaría con vehículos terrestres y aéreos, grupos especiales de infantería e inteligencia, así como por policías federales especiales de la PFP, quienes estarían coordinados por el general comandante, Felipe de Jesús Espitia.
Un militar de carrera, tosudo y de pocas palabras. Hermético y de fría e impasible mirada.
Mediáticamente, el operativo había sido un éxito. En sus primeras escaramuzas contra los mañosos, mucho ruido y más alharaca. Nada del otro mundo o que convulsionara a la opinión pública estatal y nacional.
¿Se alcanzarían los objetivos y los planes trazados desde la oficina del General Secretario, Guillermo Galván Galván en los hechos? para de paso, fortalecer la imagen del régimen calderonista que se jugaba el todo por el todo en esta cruzada militar, iniciada por coincidencia en Michoacán, la tierra del inquilino de Los Pinos, en aras de levantar en forma paralela la causa de su partido; Acción Nacional.
Para desgracia de la nomenclatura calderonista, La terca realidad los rebasaría y les demostraría al cabo no de un año, sino casi dos, el rotundo fracaso que cosecharían a la luz de los hechos, de los pobres resultados, de las violaciones a los derechos humanos de una gran cantidad de ciudadanos, amén de los graves desaguisados que perpetrarían los hombres de verde olivo en contra de la población fronteriza en no pocas ocasiones.
Lo mismo en la urbe de Juárez, que en las llanuras y en los bosques de la baja y, alta sierra tarahumara.
Atracos, extorsiones, desaparición de personas, asesinatos “involuntarios” que se han cometido y denunciado una y otra vez en los diversos medios de comunicación, locales y nacionales que también han dado cuenta de lo poco que ha dejado la presencia de las fuerzas castrenses en el basto y agreste territorio de Chihuahua.
Hasta ese momento-27 de marzo- se habían registrado nada más y nada menos que ¡224 narco-ejecuciones! ligadas al narco y al crimen organizado. La mayoría de ellas en la tierra donde gobierna el timorato de Reyes Ferriz, quien “trabaja” del lado mexicano y pernocta en la vecina población de El Paso, Texas, nada más “por precaución”, no por otra cosa que se bien se podría llamar temor, o pavor.
Video Reyes baeza
Nunca se imaginarían, tal vez ni en su peor pesadilla, Felipe Calderón, Guillermo Galván, Juan Camilo Mouriño, Eduardo Medina Mora, José Reyes Baeza y Reyes Ferriz que ese año se desataría el mayor baño de sangre que se haya reportado en otro punto del país. Chihuahua alcanzaría las casi ¡2 mil ejecuciones!, superando a otras entidades que siempre se habían llevado los “honores” en ese renglón, como Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, entre otros.
En su optimismo triunfalista, creerían que en cosa de 6 meses las agrupaciones criminales vinculadas con La Línea y el prófugo de la prisión de Puente Grande, Joaquín Archibaldo Guzmán, alías “El Chapo” se retirarían de esta plaza a otros puntos de la geografía nacional, dejándoles esta tierra, ipso facto, temerosos de que los fueran atrapara in fraganti .
Con más pena que gloria, terminaría el operativo en su primer año en funciones. Con más oscuros que claros. Ejecuciones de comandantes de la Policía Ministerial, lo mismo de la Cipol, amenazas a diestra y siniestra para la procuradora, Patricia González Rodríguez. Múltiples asesinatos contra elementos de la Policía Municipal de Ciudad Juárez, Chihuahua, renuncias masivas de policías.
Amenazas, también para la familia de Reyes y el propio gobernador. Narco mantas en contra del Ejército. Todo un caos. Un estado convulsionado por la violencia del narcotráfico. Visitas de altos funcionarios de la administración calderonista. Declaraciones triunfalistas del bando oficial, ajustes del operativo conjunto, descalificaciones entre autoridades municipales y federales. Jaloneos, escarceos entre funcionarios reyesbaecistas y calderonistas…..
Un año despúes, durante la primera semana de marzo del 2009, año de elecciones federales, cruciales para el proyecto del michoacano, Felipe Calderón, derrotados por los pobres resultados alcanzados en el año anterior, las corporaciones de la Sedena, la PFP, la PGR, arrancarían con nuevos bríos, los desafíos de la segunda fase del Opereativo Conjunto Chihuahua.
Esta vez, llegarían cerca de 8 mil elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Policía Federal Preventiva quienes se distribuirán en varios puntos del territorio estatal, sobre todo en los puntos más álgidos, entre estos, Juárez, Chihuahua, Ascensión, Namiquipa, Madera, Hidalgo del Parral.
Algunos diarios alineados con la administración de Felipe Calderón, entre estos, Excélsior, propiedad del empresario, Olegario Vázquez Raña, daban cuenta de forma zalamera que la presencia de los militares había “inhibido” los crímenes perpetrados por los sicarios en la entidad, sobre todo en Juárez.
Dicho matutino daba cuenta que durante la primera semana de febrero del 2009 se habían registrado 77 asesinatos dolosos, de acuerdo a datos revelados por la propia Procuraduría de Justicia en el estado, y que por el contrario en los primeros siete días de marzo, solo se habían contabilizado 22, más de la mitad, ocurridos en Juárez.
No tardaría mucho tiempo en que se desatarían con mayor crudeza y brutalidad las ejecuciones múltiples en antros, bares y restaurantes de aquella frontera, así como en el poblado de Creel, del muncipio de Bocoyna, donde morirían 14 personas entre adultos y niños, presuntamente cometido por sicarios pertenecientes a La Línea, según denunciaba la titular de la PGJE, Patricia González.
Así pues, algo que pocos saben, es que mientras el Ejército Mexicano detenía a narcos y sicarios de la agrupación criminal de La Línea, los funcionarios de la Procuraduría General de la República, los liberaban de todos los cargos, mediante cañonazos de dinero.
En dólares, of course, ya eran parte de su estructura delictiva. Los gatilleros de El Chapo, enterados de estos turbios vínculos, victimarían a varios subdelegados de procedimientos penales de dicha dependencia. A Héctor Sánchez Léon en Parral y a Ramiro Huerta en Ciudad Juárez. A ambos se les conocían en el bajo mundo como los dos huastecos, por ser oriundos del estado de Veracruz. No fueron los únicos, pronto caerían otros funcionarios de esa dependencia, entre ellos, comandantes y agentes de la AFI a plena luz del día. Las lenguas viperinas, dicen que por gatilleros pagados por El Chapo Guzmán.
Es un secreto a voces que también muchos comandantes y agentes de la Policia Ministerial, y la propia Secretaría de Seguridad Pública estaban enchufados con La Línea. ¿Bajo que términos o acuerdos habrán trabajado, Javier Torres Cardona, alías el nanis cesado vergonzosamente de su puesto y su lugarteniente, el director de la Cipol, Saúl Hernández Ruiz, quien por “situaciones casuísticas”, fue levantado e interrogado por los mismos militares. Hoy Saúl camina de la mano del ostracismo. Por seguridad o precaución con muy bajo perfil. Aparte, no le tiene mucha confianza
Asimismo, en este devenir de muerte, sangre, dolor y luto, seria arteramente asesinado el primer edil en la entidad, en este caso, Héctor Meixueiro, del municipio de Namiquipa, sin que hasta la fecha se tengan pistas de los presuntos responsables, Días antes, la misma organización criminal presuntamente daría muerte a Benjamin Le Baron y su cuñado en la población de San Buenaventura.
Ajustes, reajustes, se le han hecho al susodicho operativo, empero los logros, los resultados han sido magros, pírricos. No han agarrado a ningún capo de alta reasonancia, salvo al nativo de Villa Ahumada, Pedro Sánchez Arras, apodado el tigre en Hidalgo del Parral, y a Gonzalo García García, en la comunidad de Cárdenas, por un pitazo de la misma gente, no vaya usted a creer que por la labor de inteligencia de la Sedena o de la PFP.
Usted vera en las calles, en las carreteras muchos vehículos del Ejército o de la propia PFP, lo mismo realizando cateos, revisiones a residencias lujosas, domicilios, autos, y se percatará de que se aseguran, armas, parque, dinero, drogas, incluso hasta laboratorios, pero en pocas ocasiones, se aprenhenderan cabecillas del crimen organizado, ya sea de Vicente Carrillo Fuentes o de Joaquín Archibaldo Guzmán.
Mucho músculo, poca inteligencia. Mucha presencia, poca sustancia. Mucho ruido, pobres resultados.
Obvio que los narcos y sicarios, bien pertrechados, con mejor armamento y hartos recursos económicos, ya les tomaron la medida desde hace un buen rato a sus perseguidores.
Ya saben de qué adolecen las tropas. Vehículos viejos, armas obsoletas, soldados casi muriéndose de hambre. Con salarios paupérrimos. Mientras los policías federales se hospedan en hoteles de regular calidad, los militares lo hacen en tiendas de campaña a la intemperie; comprando para subsistir, exiguos alimentos, por lo general comida chatarra, sopas instántaneas con alto contenido cancérigeno, refrescos, papitas, y párele de contar.
Bajo este contexto de guerra, entre buenos y malos, los altos funcionarios de este régimen calderonista, que no han aprendido a gobernar, -como tampoco lo supieron hacer, Vicente Fox y sus lacayos- viven en otro planeta, entregados a sus juegos de poder.
Por desgracia, alguna vez llamada Refugio de la República Chihuahua, se está convirtiendo en un páramo de existencias quebradas.
Donde día con día, se magnifica el dolor social, al que se le suman otros componentes como la inseguridad, la incertidumbre, la descomposición enorme del tejido familiar derivado de la migración y el crimen organizado.
El gobierno federal y estatal, deben de dar mejores explicaciones, amén de mejores resultados, de lo que ahora nos sacude como sociedad y nos duele como entidad.
Hoy duele advertir que la sociedad chihuahuense- tan valiosa como la michoacana, la guerrense- se muere en sus anhelos, y en sus esperanzas truncadas.
Chihuahua muere literalmente en cada ejecutado en las calles de su vasta entidad, muere en sus jóvenes sin futuro, gracias al desempleo, al narcotráfico, a la infiltración del Estado Mexicano, violencia, criminalidad, corrupción y la ineficacia gubernamental.
Pronto se cumplirán dos años de la instalación del Operativo Conjunto Chihuahua, que por desgracia no ha traido consigo, lo que se prometía de manera triunfalista: estabilidad, sosiego, y la situación lamentablemente, se ha vuelto exasperante, porque no deja ver un horizonte claro de futuro.
¿Tendrá el Presidente Felipe Calderón y el General Secretario, Guillermo Galván Galván, la suficiente sensibilidad para aprender de sus errores, reconocer el desvarío y la pérdida del rumbo.Ya alguien lo diría por ahí, con una gran profundidad….. “No hay mañana sin ayer”……. ******Hablando de otras cosas, a César Duarte Jácques, se le acabó el vuelo como Presidente de la Cámara de Diputados. Muchos se preguntan de qué liana se agarrará para seguir teniendo la presencia y los reflectores de lo que hace y lo que dice. A querer o no, tendrá que pasarle el sombrero a los putrefactos patricistas que desde hace rato lo tienen copado, empezando por el mismo ex gobernador, Patricio Martínez García y sus ex empleados, que hoy le sirven de comunicadores, asesores, gurús, entre ellos, el senil, Antonio García Hernández, quien la hace de su asesor de prensa, además de Hugo Hernández, empleado de áquel. Duarte Jácques, en su último año de diputado federal, aprovechando el poder de la Presidencia, autorizó solo a sus muy cuates o cuadernos, gacetillas o entrevistas pagadas en páginas, digitales, periódicos y revistas, publicidad pues. Claro que los periodistas enemigos de Patricio no entraron en ese grupo selecto de privilegiados, entre los que sí gozaron de ese apoyo fueron desde luego, Antonio Payán Gómez, compadre de Antonio García Hernández y el propio Felipe Fierro, compadre, ya sabe usted de quien, del temible y funesto, Jesús José Solís Silva, llamado en el bajo mundo de la mafia, “Chito” a secas para sus muy amigos. Dossier, nunca tuvo buenas relaciones de amistad o de componendas con el ex gobernador golpeador de mujeres, mucho menos con su selecto grupo de incondicionales, entre ellos, obvio Solís Silva, de ahí pues, que no habremos de esperar buenas cosas de Duarte y compañía. Si no le tuvimos miedo a Patricio en su momento cuando era el dueño de Chihuahua, en el sexenio pasado, mucho menos ahora, que ya se sabe, que será el poder tras la precampaña de César Duarte Jácques, el Gran Padrino pues, que moverá los hilos de lo que haga el ballezano, en su lucha por hacerse de la candidatura al gobierno del estado, en contra del edil juarense, Héctor Murguía Lardízabal y lo que queda de Oscar Villalobos Chávez. César Duarte anda presumiendo que el apoyo irrestricto de la líder del CEN del PRI, Beatriz Paredes Rangel, lo tiene nadie más que él, y solamente él. También jura y perjura que Heladio Ramírez López, sempiterno dirigente de la CNC, quien blandiera la puñalada trapera contra Artemio Iglesias Miramontes en su lucha contra Patricio, también está de su lado. No se habrá puesto a pensar Duarte en aquel viejo adagio que reza; “Dime con quien andas y te diré quien eres”. Esto por aquello, de que cuando se entere la tlaxcalteca de las “finas amistades” que ha tejido César en el contexto chihuahuense, quien sabe si el voto de confianza se lo siga brindando la talentosa dirigente del tricolor nacional. Recursos económicos quizás no le vayan a faltar con este par de personeros a su lado a Duarte.
Es un hecho que le sobrarían. Lo que va a requerir es gente que goce de una alta moralidad, probidad, solvencia moral a toda prueba para que la lupa social crea en su proyecto político y lo más importante y trascendente, es que lo logre aterrizar. Por cierto ya que hablamos de gente turbia, lúgubre, que sigue muy de cerca al todavía legislador, Luis Luján Peña y Leonel de la Rosa, desde hace un rato lo han encapsulado, le han formado una burbuja perversa. Luján Peña corrido vergonzazamente en el sexenio de Fernando Baeza por rata, luego le ocurriría lo mismo en el gobierno del sobrino, o sea de Reyes Baeza, de donde fue echado por trácala y Casanova con empleadas que tenía a sus órdenes y a su disposición. Una de ellas, a quien en su momento bautizamos Lady Di, que por aquellos mismos días se la pedaleaba otro funcionario del Ichitaip. Luján, perdió la chamba y a la dama. Se quedó como el perro del carnicero. Porqué, aquella mujer le gustaba chuparse puras de Presidente. En el caso de La Rosa, todos saben la historia de este cenecista que en sus buenos tiempos se hizo de muchas tierras de manera nada transparente en el Ejido de Tabaloapa. Sus enemigos de la CNC y de aquellos lares lo conocen como el Cacique de Tabalaopa. Con estos personajes arcaicos, dinosauricos a su lado, quienes por cierto, hablan pestes, denostan contra el huésped del Palacio de Gobierno, creerá César Duarte, en su sano juicio que va a levantar muchas voluntades y simpatías para su causa y por ende para ganar la batalla por la candidatura. Yo lo dudo. Y como dicen por ahí, por las vísperas se sacan los días, en lo sucesivo, habrá que tomar una sana distancia de César Duarte para que no se vayan a ofender o a sentir los inmaculados patrocinadores del diputado federal. El grisáceo y timorato edil de Ciudad Juárez, Reyes Ferriz, es otro de sus apoyadores para tratar de ganarle la contienda interna en su propio terruño a “el teto”. En fin, César Duarte, a partir del lunes, pasará a la historia como un diputado más, mientras Murguía Lardízabal llega a ese espacio privilegiado, cuando faltan todavía por lo menos cuatro meses claves para que se conozca al candidato tricolor que intente relevar en la silla a Reyes Baeza…***** Por la secretaria de Fomento Social, en los tiempos préteritos de Patricio y en los actuales de Reyes, han desfilado personajes variopintos. Cada uno con características muy particulares. Todos ellos con trayectorias y palmarés muy disímbolos. Pero en lo que sin han resultado muy parecidos, es que dicha dependencia, lejos de posicionarles, catapultarlos a mejores espacios de poder o proyección, se los ha devorado o comido. Haga usted memoria del exitoso empresario maderero, José Luis García Mayagoitia, quien desde dicha titularidad tenía todo, todo para saltar a la presidencia municipal de Chihuahua en el 2004. Desafortunadamente no tuvo las agallas para enfrentar al entonces gobernador Patricio Martínez, cuando contaba con todos los apoyos y los dineros para hacer una excelente campaña. La candidatura recayó en manos de Martha Laguette quien enfrentaría a Juan Blanco con los resultados de todos sabidos. También paso por ahí, Graciela Ortiz González, mujer de todas las confianzas de Martínez García. De ahí se iría al PRI estatal donde pasó de noche. Se perdió en la mediocridad. Su sello tradicional.Buscaría la diputación federal en el 2006 frente a Emilio Flores, quien se la ganó de calle, cuando el panista era un perfecto desconocido. Un burócrata de medio pelo, frente a una dama que estuvo al frente de Educación y Cultura, Fomento Social y remataría en el PRI estatal. Luego en el sexenio de Baeza Terrazas, Carlos Carrera Robles, en dicha oficina enseñó la falta de oficio político y experiencia, al perder por primera vez el tricolor, en la capital del estado, las dos diputaciones federales; el sexto y octavo distritos. Se suponía que la buena operación política de todos los apoyos al sector social encabezada por el arquitecto, se traducirían en buenos frutos para la causa del PRI y nada. Juan Blanco a través de Roberto Lara desde la oficina de Atención Ciudadana “le comería el mandado” y le ganaría la clientela electoral. Además perdería la contienda interna frente a Alejandro Cano por la alcaldía, lo que erosionó y desgastó el buen empaque que ofrecía Carrera Robles. De ahí fue enviado a Desarrollo Urbano, donde ha caminado con un perfil muy bajo, casi inadvertido.. Lo sustituyó, Oscar Villalobos, quien ilusamente creería que sería la plataforma de lanzamiento que lo lanzaría a la fama, al estrellato, a la candidatura a gobernador en el 2010. Anodino, perverso, es de los que tiran la piedra y esconden la mano. Gangsteril, ha cesado y corrido a todos los empleados que no comulgan con su anhelado proyecto. Nombres sobran. Luego los daremos a conocer. Se ha hecho acompañar en su gestión al frente de Fomento Social de gentes que lo siguen ciegamente por las prebendas y la nómina. No sabe que muchos que dicen estar con él, ya andan tendiendo redes en otros puntos, sabedores de que no va a pegar su pretensión política. Todos sus directores de areas están muy divididos en torno a sus preferencias de precandidatos. Unos con Duarte y otros con “el Teto”. Los menos están obviamente con el llamado “caudillo”. Su protagonismo no ha prendido entre las bases. Cree que los recaudadores de rentas y algunos ex ediles lo harán ganador de la contienda que se avecina. No hay peor ciego que el que no quiere ver. La ceguera de Villalobos lo llevará con toda seguridad al despeñadero y le ocurrirá lo mismo, a los que lo antecedieron en el cargo, se perderá en el anonimato en unos meses, cuando no alcance, lo que él juraba, tenía asido por el mango…….
POSDATA…….Operativos van y vienen. Cambian a los soldados y a los policías federales. Y no agarran al afamado chapo Guzmán, cuando las lenguas de fuego, murmuran que el ex inquilino de la prisión de Puente Grande, Jalisco, se ha movido como Juan por su casa en las calles citadinas de Chihuahua y Ciudad Juárez. Ha estado en antros, e incluso se ha dado el gusto de saber antes que nadie, quienes iban a ser los militares retirados que trabajarían bajo las órdenes de Reyes Ferriz y que recibieron el Visto Bueno del sinaloense que, durante un tiempo, casi recién fugado, vivió en las inmediaciones de Guadalupe y Calvo. No por nada, muchos se preguntan ¿porqué no agarraran al mentado capo? ¿Seguirá siendo el narcotraficante protegido del régimen calderonista como lo fue en el de Vicente Fox? Es el hombre invisible. Todo mundo sabe que existe, incluídas las policías, pero no lo ven y por ende no lo atrapan. El Chapo seguirá gozando de cabal salud en lo que resta del sexenio. Sino al tiempo……