13 de Agosto de 2008
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Reyes Baeza; sus exabruptos, sus contradicciones, su impotencia, lo vulneran ante la lupa social.
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La ineptitud llamada, Javier Torres Cardona
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"Chito” Solís se está quedando solo.
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Salinas de Gortari y su descarado cinismo.

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REYES BAEZA |
Cuenta la historia que un día en un pueblo llamado Handan de la legendaria China, Pang Cong, era un leal funcionario del rey Wei, que había sido enviado como embajador a dicha comunidad. Era sabido que tenía muchos enemigos por haber alcanzado dicho encargo y por tal motivo se encontraba bastante preocupado, por las posibles intrigas que se tejerían en su ausencia.
Antes de partir, le preguntó al rey: “su majestad, si un hombre dijera que vio un tigre vagando por los mercados de la ciudad, ¿usted creería que es verdad?
-“claro que no” respondió el rey.
Majestad, si dos hombres dijeran que vieron un tigre vagando por los mercados de la ciudad, ¿creería que es verdad? continuó Pang Cong.
-“No, no lo creería”, dijo el rey, con tono menos seguro.
-“Y si tres hombres lo dijeran, ¿lo creería entonces?
El rey dudó antes de contestar. Finalmente respondió: “en ese caso, si lo creería”.
El funcionario concluyó: “todos sabemos que es imposible, encontrar un tigre en la ciudad; pero si tres hombres confirman el hecho, éste se vuelve creíble. Por este motivo, le pido majestad que no crea todo lo que digan en mi ausencia, ya que mi virtud y lealtad le son bien conocidas” Tras su partida, todo sucedió, como el había predicho:
Sus opositores, se confabularon para criticarlo y, cuando Pang Cong regresó, el rey no quiso verlo.
El poder de la percepción terminaría por envolver la endeble visión del Rey

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PATRICIO MARTÍNEZ |
Lo anterior viene a colación por los desafortunados comentarios vertidos por el jefe del Ejecutivo Estatal, José Reyes Baeza Terrazas, el sábado pasado, durante un evento llevado a cabo con motivo del cambio de dirigente de la CNOP local, en el que haría declaraciones que exhiben a un gobernante impotente, sus contradicciones, y lo más grave de todo: que ha perdido el piso, ante una grave realidad que lo lacera, que lo vulnera, que lo erosiona, que lo flagela en el ejercicio de un poder que lamentablemente no ha sabido ejercer como lo que es: la máxima autoridad del pueblo de Chihuahua.
Tanto así que el crimen organizado, el narcotráfico, en este trágico año del 2008, ha conculcado el sosiego, la armonía y la tranquilidad de los ciudadanos que el pasado 2 de julio del 2004 lo eligieran mayoritariamente para que los defendiera de dichos flagelos que, se han apoderado como jinetes del Apocalipsis de vidas y patrimonios de los pobladores de esta vasta entidad.
A tal grado que Chihuahua, ocupa el primer lugar a nivel nacional en cuanto a crímenes derivados de las luchas entre las diversas bandas criminales que se disputan la plaza de “La tierra del Encuentro”
En ese contexto de violencia, de narco-ejecuciones, de amenazas abiertas y veladas contra autoridades se verterían las palabras del gobernador, Reyes Baeza, al referirse a “los mitos y leyendas en torno a las supuestas amenazas contra mi familia”
Ya encarrerado en dicha pista de auto-defensa, Baeza Terrazas, diría además que “en muchas ocasiones se dice que el gobernador le pasó esto, que le pasó aquello, y la gente terminar por creérselo”, “pero, yo les digo- agregaría imprimiéndole mayor fuerza y énfasis a sus palabras- “que estoy cumpliendo mi tarea, y muchas de las cosas que se dicen en la calle no son ciertas, son parte de las leyendas urbanas que algunos perversamente quieren generar para descalificar o desacreditar o aminorar el impacto positivo que tiene el gobierno” aseveraría.
Astutamente, el nativo de Delicias, al ofrecer el puesto de jefe de la Judicial del Estado, a quien quisiera tomarlo, muchos de sus correligionarios que estaban ahí, azorados escuchando dichas alocuciones abiertamente partidistas, se preguntaron al unísono, pero ¿porqué no ofreció los puestos de sus amigos de la Facultad de Derecho; el flamante secretario de Seguridad Pública, Javier Torres Cardona o el de la procuradora, Patricia González Rodríguez, que desde hace un buen rato no dan pie con bola, en lo que refiere a capturar a capos del narcotráfico o de la delincuencia organizada.

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PATRICIA GONZÁLEZ |
“Hablar de un rumor en específico-abundaría- “sería tanto, como estarlo difundiendo, por lo que en general, desmintió de manera contundente que “su familia éste amenazada o el gobernador tenga miedo de actuar conforme lo exige la sociedad en estos tiempos”.
Flacos y débiles argumentos esgrimidos por el mandatario estatal, al atribuirles todos esos diceres a los cafetólogos y rumorólogos, cuando todo esto se generaría desde que apareciera ante los medios de comunicación, el propio gobernador desde el interior de su domicilio, para dar a conocer la parálisis facial que supuestamente había tenido como origen una “infección viral”.
Es un hecho, que en alto de la sierra, en las urbes citadinas, entre los ciudadanos comunes y corrientes, los funcionarios públicos de la propia administración estatal, los diputados locales, los legisladores federales, los alcaldes de los diferentes colores, no se habla de otra cosa mas que de las amenazas abiertas y soterradas que presuntamente se le habrían hecho tanto al depositario del Ejecutivo en Chihuahua, como a sus familiares más cercanos, como lo son, su diligente esposa, Claudia, sus hijos, y desde luego su respetable progenitora.
Reyes, debería de estar preparado para estos embates o linchamientos a los que está expuesto todo hombre público, independientemente del puesto que llegue a ocupar a lo largo de su vida. Debió haberse sentido en los zapatos de su antecesor, Patricio Martínez, por cierto, su compadre, cuando eran un secreto a voces las golpizas que le propinaba a su entonces esposa, Patricia y de sus ingresos subrepticios en muchas ocasiones a la Clínica del Parque y las amenazas que se cernían en contra del personal de dicho nosocomio para que no trascendieran a los medios de comunicación.

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JAVIER TORRES CARDONA |
Martínez García, todo el sexenio pasado navegó bajo el resquemor de que era un hombre violento, irascible, visceral a más no poder y que muy seguido desquitaba sus frustraciones, su furia, contra la dama que entonces llevaba su apellido y que le aguantó muchas.
A casi cuatro años del pasado régimen, hoy Reyes, camina bajo el señalamiento
del imaginario colectivo de que es un gobernante débil, sin agallas, atemorizado por los sicarios del narco y el hampa organizada.
Y eso no solamente lo dicen sus correligionarios del tricolor, sino por supuesto sus adversarios panistas y del partido del sol azteca, y no se diga del Panal.
Es un secreto a voces.
Obvio que los corifeos que cobran al amparo del jugoso presupuesto estatal y la poderosa nómina que hace perder la objetividad, la capacidad de análisis crítico, la frialdad de los hechos como son, dirán todo lo contrario y que incluso, pronto allá por el 2012 podría alcanzar la candidatura presidencial, por supuesto del PRI, desplazando a otros mandatarios con más fuertes palmarés como lo serían, sus homólogos del Estado de México, y de Veracruz, Enrique Peña Nieto y Fidel Herrera Beltrán, respectivamente.
Para quien esto escribe, no me queda la menor duda de que el titular del Ejecutivo del Estado, es un hombre bien nacido, no de malas entrañas, accesible, empero, también no se puede negar el hecho de que el es responsable de que sus colaboradores lo estén dejando solo, es el propio Reyes. El los puso ahí. Le apostó a los lazos de amistad, antes que a los perfiles de eficiencia, de experiencia y profesionalismo que deberían tener.
A la vuelta de casi cuatro años, los resultados en el ámbito de la seguridad pública, no pueden calificarse más que con una sola palabra: desastrosos, lamentables.

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JESÚS JOSÉ SOLÍS |
Ojala y Baeza Terrazas, optara por lo que hiciera, Patricio a su regreso, de Tucson, Phoenix, tras haberse repuesto de las graves heridas que le habría provocado su presunta agresora, la ex agente de la PJE, Cruz Victoria Loya Montejano.
A la semana de su vuelta a Chihuahua, Martínez García, le solicitaba la renuncia al abogado, Arturo González Rascón, y entraba al quite su amigo, su cómplice, Jesús José Solís Silva y a los pocos días, al ahora extinto policía, Vicente González García.
“El Huracán” Martínez, como gustaba que le llamaran sus más allegados, mandaba un mensaje muy claro a los mañosos que ya pululaban en las inmediaciones del vasto estado y que pretendían socavar el rumbo del régimen patricista, que apenas estaba rebasando la primera mitad de su mandato constitucional.
A los pocos días, aparecerían seis cuerpos sin vida a bordo de una camioneta lujosa, ajusticiados como lo hacen las mafias del narco. Ejecutados con el tradicional sello del plomo en sus cabezas.
Para los que dudaban del endurecimiento de la pasada administración estatal, les quedaba muy claro, que Patricio no jugaba, y quien no lo entendiera por las buenas, lo harían por las malas, para eso estaban, Chito, Chente, Mario Ochoa, Armando Medrano, la Cosa Nostra, pues que desde el Palacio de Gobierno, dictaba las líneas en materia de lucha contra las mafias de la droga. Y desde luego ¡de negociación!
Los capos nunca se le pudieran trepar al cuello al ex gobernador y terminaría su gobierno, sin que le mataran a un solo comandante, ¡a ni uno solo!
Hoy, ¿cuantos le han inmolado a Reyes Baeza, cuando todavía le faltan dos extenuantes años.
Que le de gracias a Dios, el mandatario chihuahuense, que si tuviéramos en Los Pinos a un Presidente de línea dura, extracción tricolor, lo más probable es que ya le hubieran solicitado, que renunciara, que abdicara a su alto encargo, como le ocurriría a Oscar Ornelas.
¿Que deberá hacer el inquilino del Palacio de Gobierno, para revertir esta tendencia perversa que amenaza con ultimar a otros de sus mas cercanos colaboradores?
¿Quien seguirá después del jefe de los Servicios Periciales, ejecutado a plena luz del día. ¿Acaso la valiente y leal, Patricia González Rodríguez?, o ¿el inepto titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Javier Torres Cardona?
Si Reyes, quiere acabar con esta estela de sangre que ha socavado su imagen a niveles alarmantes a nivel nacional, tendrá que pactar ipso facto con los barones de la droga, para acabar con estos enfrentamientos sanguinarios entre bandas criminales que han tomado los espacios de la estepa, de la llanura, de la sierra, de las calles citadinas como sus campos de batalla, sin que nadie les ponga una mano encima.
Con excepción claro está, de la Secretaría de la Defensa Nacional.

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SAÚL HERNÁNDEZ |
El asesinato del jefe de los Servicios Periciales, Pedro Aragonez, hombre de todas las confianzas de la procuradora, -dueño de una intachable hoja de servicios,- como debe interpretarse a la luz de los hechos. ¿Como un mensaje de que el gobernador no debe hablar de más? O como una advertencia de que le baje el tono de sus declaraciones, so pena de que vayan contra otros de los funcionarios más cercanos al gabinete de Baeza Terrazas.
Que triste que el gobernador insista una y otra vez, en que el crimen organizado no tenga dominado a la entidad que gobierna desde el 2004 y que no debe hacérsele caso a las voces discordantes de los cafés que propalan todo lo contrario, para que dos días después, le respondan sus enemigos emboscados matándole a uno de los elementos más sobresalientes con los que contaba la PGJE.
Nada más, pero nada menos que para restregarle en su propia cara, que los amos, que los señores de horca y cuchillo, mejor dicho, de las AR-15, de las AK-47, son los que llevan la voz cantante en Chihuahua, o ¿acaso lo seguirá poniendo en tela de duda?
¿Se atreverá a seguirlos retando? a sabiendas que, de su equipo no puede esperar gran cosa y que difícilmente con ellos no va a llevar la nave de su gobierno priísta a puerto seguro.
¿Le depararan buenos resultados electorales estos hechos de violencia en el 2009 y en el 2010 y sobre todo tratando de imponer a otro deliciense, como es el caso de Oscar Villalobos Chávez, de los que la gran mayoría de la lupa social ya no quiere saber nada.
¿Le creerán al gobernador que la parálisis de su rostro fue producto de una “infección” como lo anunciara su leal cancerbero de Comunicación Social, Arturo Proal, o a consecuencia de los miedos que deben permear en su humanidad, pues por principio de cuentas no deja de ser un simple mortal, eso si, investido de un poder que no ha querido ejercer como debe hacerse desde un encargo como el que legítimamente ganara en las urnas hace cosa de casi cuatro años.
El asesinato proditorio de Aragonez, ¿será también un mito o leyenda urbana que se entretejen en los cafés? o ¿una brutal realidad que golpea, un día sí y otro también a su alicaída administración?...
Narrábamos líneas arriba una anécdota de un pueblo chino y dos personajes centrales de aquellas latitudes lejanas que nos deja una clara lectura, que es lo que deberían aprender y tomar en cuenta los asesores o los gurús del gobernador que cobran altísimos dividendos, aunque no sirvan para maldita la cosa. Salvo para aparecer en la foto…..
“La percepción es sumamente poderosa y la vista endeble; en la estrategia y, en la guerra es por demás importante y vital, ver lo que está a distancia y tomar distancia de lo que está cerca” Sun Tzu, El Arte de la Guerra….*****

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CARLOS SALINAS |
“El distinguidísimo” secretario de Seguridad Pública, Javier Torres Cardona, quien tuvo una dizque “comparecencia” ante algunos de los diputados locales que acudieron para escuchar de viva voz, lo que ha hecho “el nanis” al frente de de dicha dependencia, además de cobrar excelentes sueldos y “comerse” dos que tres secretarias que lo atienden a cuerpo de rey-cuyos nombres obran en poder de este escribidor- como si fuera una inminencia en materia de seguridad, se llevaron un chasco por las respuestas que les daría a conocer el ex asesor jurídico de la Carta Blanca.
Dijo que efectivamente la comisión de delitos ha crecido, pero sin dar cifras o estadísticos que así lo acrediten.
¡Albricias! Admitió que los delitos han crecido en toda la entidad, solo faltaba que dijera que ¡todo esta bien! ¡Que no pasa nada!, ¡ah y que está “coadyuvando”-su palabra favorita- con los otros niveles de gobierno para enfrentar al crimen organizado y desde luego a los narcos que han hecho y deshecho. Por cierto, hasta esta semana, reapareció después de un largo rato que no lo hacía para hacer sus declaraciones insulsas, inconexas, desarticuladas.
Difícilmente se le puede pedir a un burro que recite un verso.
Si no es para entregar patrullas, para aparecer en sus operativos anti-alcohol, no sale para otra cosa que valga la pena. ¿Ha escuchado usted, que en alguna de sus sesudas declaraciones, se haya referido abiertamente por sus nombres a los dos integrantes de La Línea, Pedro Sánchez Arras, alías “El tigre” y Gonzalo García, alías, “El Chalo”. Lo más seguro es que no. Es por demás evidente que navega con cara de ingenuo, de tonto. “Nada de muertito”.-El sabe que los de La Línea -que por cierto están dando patadas de ahogado ante la captura de sus jefes y la huída de JL- Altos mandos de la Sedena le saben muchas cosas, por cierto muy negras, y de los arreglos que tenían para tener la plaza de Chihuahua a su entera disposición. Si usted cree que por “error” le hayan dado dos sustos a su lugarteniente, Saúl Hernández Ruiz, es por qué lo tienen bien monitoreado, e incluso hasta presuntas conversaciones grabadas que delatan al todavía, director de la Cipol, como un “informante” de los integrantes de La Línea, los que por supuesto le pagaban más que bien esta clase de “trabajitos”, para que repartiera dichas atenciones con el “cazador de pericos blancos” “El Indiana Jones” de Chihuahua, Su excelencia, Javier Torres Cardona, nativo de la populosa colonia Industrial, por obra y gracia de su amigo, el gobernador, titular de un elefante blanco, llamada, la SSPE……****Ya que estamos hablando de turbulentos personajes de la administración pública y de otros que estuvieron en el “ojo del huracán” del pasado régimen, el asesinato del ex comandante de la desaparecida Policía Judicial del Estado, Armando Medrano Rivero, apodado “el Diablo”- no confundirlo con el director del Diario de Chihuahua, Sergio Rodríguez Borunda- debe interpretarse como una cruel narco- vendetta por tantas fechorías que había cometido bajo los auspicios de otros sucios policías, como lo eran desde luego, el extinto, Vicente “Chente” González García, el propio, Mario Ochoa, -a quien pareciera que se lo hubiera tragado la tierra- y por supuesto el ex procurador de Justicia, Jesús José Solís Silva, el afamado “Chito”, quien se está quedando solo. Lo dice la Santa Biblia, “el que a hierro mata, a hierro muere” ¿como terminara la vida del voluminoso personaje nativo dueño de medio Camargo? ¿Bajo una lluvia de plomo?, o ¿padeciendo una cruel y agónica enfermedad que ni con todo su fortuna en dinero, en propiedades pudiera quitarse del karma que lo rodea. ¿Lo salvará la sombra de su amigo, la sombra de su protector, de su mecenas, de su jefe político, Patricio, cuando los demonios se salgan al unísono del mismo Infierno y cobren venganza por todo lo que hizo al amparo del poder que daba la PGJE. A Medrano ya se la tenían sentenciada, pues meses atrás ya le habían quemado una granja que tenía por el rumbo de Aldama.
POSDATA:
La visita del ex presidente de México Carlos Salinas de Gortari a Chihuahua, donde fue atendido a cuerpo de rey, por el jefe del ejecutivo estatal, como si los priistas de esta entidad no lo recordaran como el hombre que los sacrificaría en aras de la democracia allá por 1992, instalando en el palacio de gobierno, al panista, Francisco Barrio Terrazas. Pero por si fuera poco, al ex inquilino de Los Pinos se le señala como el autor intelectual del asesinato del ex candidato presidencial, Luís Donaldo Colosio Murrieta.
¿Le habrá dejado a Reyes Baeza múltiples bendiciones o le habrá dado el beso del diablo?. |