*“Los cómplices del Presidente” de Anabel Hernández, revela la corrupción de Calderón,- Mouriño y García Luna. *Se revelan los enfrentamientos entre la Sedena
Y la Secretaría de Seguridad Pública.
*”El chapo” se fortaleció con aprehensión de
“El Mochomo”
La cloaca calderonista ya es del dominio público. La podredumbre de Felipe Calderón y sus incondicionales, a menos de 2 años de su ascenso a la Presidencia de la República, sale a relucir a la opinión pública, en un libro que revela los actos de corrupción y las maniobras tortuosas del extinto, Juan Camilo Mouriño y Genaro García Luna.
La destacada periodista e investigadora, Anabel Hernández, da a conocer los negocios personales y familiares del ex secretario de Gobernación quien, fuera el hombre preferido del jefe del Ejecutivo Federal, y “El guionista” como se le llama, a García Luna, al responsable de la Secretaría de Seguridad Pública, así como sus abusos de poder y protección a narcotraficantes, entre los que sobresalen sus turbios nexos con el capo sinaloense, “El Mayo”, Zambada. La reconocida autora del texto “Fin de Fiesta en Los Pinos” y coautora de “La Familia Presidencial” ambos libros en los que se dan a conocer las corruptelas del ex presidente de México, Vicente Fox Quesada y de la “ex primera dama” Martha Sahagún, pone en evidencia los nexos de Mouriño y García Luna en asociación, nada más y nada menos que con Felipe CalderónHinojosa.
Sobra decir que esta polémica obra que ya está a la venta en las principales librerías de la capital del país y que más pronto que tarde hará su arribo a los puestos de revistas de esta entidad, ya está generando un fuerte impacto mediático, sobre todo tras la repentina muerte del ex titular de la oficina ubicada en Bucareli, Juan Camilo Mouriño, en un trágico avionazo el pasado 4 de noviembre, sobre el cual hasta la fecha pesan muchos claroscuros, demasiadas sospechas y enigmas.
En la obra en mención destacan varios pasajes en los cuales se pone en entredicho “la honorabilidad y la transparencia” de Juan Camilio Mouriño y de Genaro García Luna, quienes junto con Calderón Hinojosa, conformaban la tríada del actual régimen en el poder
Relata la periodista varios detalles del enriquecimiento “inexplicable del ex responsable de la Secretaría de Gobernación…
“El progreso de las empresas de los Mouriño, ha ido de la mano de la carrera política de JC. Sin duda el grupo empresarial no había conocido mejores tiempos que los de ahora. “Como parte de esta investigación, el 2 de abril del 2008 solicité a Pemex Refinación con base en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública los contratos y convenios firmados entre la paraestatal y las empresas de los Mouriño.. “El análisis de los 126 contratos y convenios solo ratifica que las empresas de los Mouriño crecieron conforme Juan Camilo ocupó mejores posiciones: los datos duros no dejan mentir: sus momentos de mayor progreso en número de contratos y el monto de los mismos fue cuando JC fue diputado federal y presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados de agosto del 2000 a abril del 2003. Y por supuesto desde que llegó como jefe de la Oficina de la Presidencia de la República del I de diciembre de 2006 al 16 de enero del 2008. “Sobre la empresa Transportes Especializados Ivancar S.A. de C.V. Pemex Refinación señaló: “Se localizaron 16 convenios firmados desde 1998 a la
fecha, que fueron asignados por adjudicación directa”. Entre los 16 “convenios” para transporte terrestre de productos derivados del petróleo mediante auto tanques se hallan siete contratos firmados por el propio JC a nombre de la empresa, no seis como se había dicho. Cinco de ellos los firmó siendo presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, cargo desde el cual Juan Camilo tenía contacto directo con el director general de Pemex y con los directores de las demás subsidiarias. Otro de los contratos lo firmó en septiembre del 2003, a unos días de entrar como coordinador de asesores y enlace institucional del Secretario de Energía, Felipe Calderón. Y uno más lo firmó estando ya en ese cargo. Cabe señalar que la Secretaría de Energía es el órgano rector de Pemex y todas sus subsidiarias. Es decir el director de Pemex, depende del secretario. Desde sus puestos públicos JC. firmó contratos para su familia por hasta 34.7 millones de pesos. Pemex Refinación no dijo a cuanto ascendían los contratos de la empresa en 1998. Pero para darse una idea del progreso de los Mouriño en enero de 2000, Manuel Carlos Mouriño Atanes firmó a nombre de Transportes Especializados Ivancar, un contrato con Pemex Refinación por un monto máximo de 3.7 millones de pesos. En 2001 casi triplica el monto máximo llegando a 6.8 millones de pesos. Y como coordinador de asesores del secretario de Energía, en 2004 obtuvo un contrato por un monto máximo de 8.3 millones de pesos. Según informó Pemex Refinación el acta constitutiva que Transportes Especializados Ivancar presentó para conseguir los contratos fue la de 1985, cuando se creó la empresa. Aparecen los viejos socios: Juan Carlos Mereles Díaz, Manuel Carlos Mouriño Atanes, María del Carmen Vázquez Aguirre, María de los Angeles Terrazo Blanco, Juan Carlos Lorenzo Relloso, Santiago Espósito Semerena, Esther Janeiro Barros de Merelles y Miguel Maza Ruiz. Pemex Refinación,me entregó copia de dicha escritura diciendo que esa es la única que tienen en su poder. Sí efectivamente la empresa de los Mouriño, no entregó otra -como afirman la paraestatal- se trataría de una operación disfrazada para ocultar el conflicto de intereses, entre el diputado y el después funcionario de la Secretaría de Energía, aunque el simple hecho de firmar como representante legal ya hubiera sido un indicio. La realidad legal es que cuando Juan Camilo firmó los convenios en 2001, 2002 y 2003 era socio en activo, con plenos derechos y responsabilidades jurídicas, de Transportes Especializados Ivancar. Tenía 100 de las mil acciones de la compañía familiar. Cuando se suscitó el escándalo de la firma de esos contratos el secretario de Gobernación, dijo que el ya había renunciado a dichas acciones. El responsable de la política interna del país mintió. Los Mouriño presentaron una escritura pública fechada el 2 de julio del 2004 en la que JC, su madre, sus hermanos habían transferido sus acciones de Transportes Especializados Ivancar a Grupo Energético del Sureste (GES) el 2 de julio, pero de 1999, es decir, cuando Juan Camilo firmó los contratos esa escritura no existía y por lo tanto no estaba consignada en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio del Estado de Campeche, por lo que JC, ante la ley seguía siendo el socio con todas sus responsabilidades y derechos. Solo las escrituras públicas registradas ante el Registro Público de la Propiedad tienen validez ante terceros. Por eso se registran para contratos con el gobierno, préstamos hipotecas, etcétera. La escritura que estaba en el registro era en la JC aparece como socio. En el “traspaso” de acciones de a GES, el secretario de Gobernación, conservó los títulos de propiedad, ya que también es accionista de GES. JC ha dicho que ya tampoco es parte de GES porqué supuestamente renunció a sus acciones el 29 de noviembre de 2003, cuando llevaba un mes trabajando en la Secretaría de Energía. Sin embargo, aparece como “socio” en una escritura pública de la empresa en febrero del 2006. Actualmente Transportes Especializados Ivancar tiene vigente un contrato multi anual hasta por 39.6 millones de pesos. Tan solo en 12 meses, de
diciembre del 2006 a noviembre del 2007 Transportes Especializados Ivancar cobró facturas por 20.9 millones de pesos. En enero del 2008, antes de que Juan Camilo Mouriño, En enero del 2008, antes de que Juan Camilo pasara a ser jefe de la oficina de la Presidencia a secretario de Gobernación, Transportes Especializados Ivancar logró obtener un aumento a ese contrato por 7.9 millones de pesos. Respecto a ESGES, S.A, de C.V, y sus franquicias con Pemex, la empresa de la familia de Mouriño Terrazo ha tenido múltiples beneficios desde que el entró en el gobierno federal. Para entender ese progreso es fundamental señalar que en el acta constitutiva de ESGES que los Mouriño presentan a Pemex Refinación para la renovación de franquicias o para obtener nuevas, el secretario de Gobernación aparece como tesorero de la empresa. Esa fue la acta que oficialmente me entregó Pemex Refinación como resultado de mi solicitud de información.
“Con la empresa ESGES S,A. de C.V, se tienen celebrados 37 contratos de franquicia, 37 contratos de suministro y 34 contratos de crédito” me informó Pemex Refinación, y me entregó copias de los 108 contratos. Ahí queda en evidencia que cuando JC llegó como diputado plurinominal y le dieron la presidencia de la Comisión de Energía su familia tenía 22 franquicias de Pemex. Mientras estuvo al frente de la Comisión su empresa obtuvo en tres años, nueve franquicias más. Cuando fue coordinador de asesores de la Secretaría de Energía y luego subsecretario- de marzo del 2004 a septiembre del 2004- obtuvo dos franquicias más. Después de las elecciones del 2 de julio de 2006 como coordinador de la campaña presidencial de Calderón, ESGES obtuvo una más, con vigencia del 17 de julio de 2006 al 17 de julio de 2021 en Chetumal, Quintana Roo. Los Mouriño, iniciaron el sexenio de Felipe Calderón con 35 franquicias. Ahora tienen 37 y dos permisos de Pemex para construir dos nuevas estaciones de gasolina. De las 34 franquicias que la familia del secretario de Gobernación acumuló de 1992 a 2005, las 34 le fueron renovadas en los dos primeros años de este gobierno. Muchas de estas renovaciones son por nueve o 12 años, por lo que los Mouriño, no tendrán que preocuparse de sus franquicias en los próximos dos sexenios…. El Guionista… Genaro García Luna… Sobre el secretario de Seguridad Pública relata en su obra, Anabel Hernández un capítulo intitulado Los Generales en elque da cuenta de la protección a narcotraficantes y secuestradores;
Faltaban unas semanas para el 1 de diciembre del 2006 y en el restaurante Sir Winston Churchill´s de Polanco, algunos de los generales en activo más destacados de este país tuvieron un encuentro con Juan Camilo Mouriño, entonces coordinador general del fideicomiso para apoyar el cambio de administración del Ejecutivo Federal. Aun no estaba definido quien sería el secretario de la Defensa Nacional. En los primeros lugares de la lista estaban los generales de División, Juan Alfredo Oropeza Garnica, Tomás Angeles Dahuajare y Guillermo Galván Galván. Felipe Calderón le había delegado a Juan Camilo depurar las listas de candidatos para integrar su gabinete y, aunque fue el propio Felipe quien dio la última palabra, el visto bueno de Mouriño, tenía peso y mucho. Varios candidatos a secretarios de Estado, y subsecretarios tuvieron entrevistas con Iván en una casa ubicada en Lomas de Chapultepec, en una calle paralela a Paseos de la Reforma. Pero esa noche el cónclave en el Churchill´s tenía otro propósito. Los hombres con insignias de águila y dos o tres estrellas se encontraban ahí reunidos con un motivo aun más importante: desenmascarar al entonces director de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Genaro García Luna y a su equipo. Los militares que desconocían los antecedentes de la relación de García Luna con Calderón y Mouriño, estaban muy preocupados por la extrema cercanía del ex coordinador del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) con el equipo del Presidente electo.
Durante todo el sexenio de Vicente Fox muchos generales de la Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) un sinnúmero de rumores respecto a García Luna y su gente. Les preocupaba por supuesto la vertiente relacionada con la protección a secuestradores, pero mucho más la relacionada con la protección al cartel de Sinaloa. Para el delicado encuentro que iban a sostener con Mouriño iban bien pertrechados. Las áreas de inteligencia militares habían hecho su trabajo. Se afirma que le presentaron a Juan Camilo una serie de fotografías en las que aparecía el equipo cercano de García Luna-el que hoy controla a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) acompañado de narcotraficantes del Cártel de Sinaloa, entre ellos, los hermanos Arturo y Alfredo Beltrán Leyva. También le habían presentado la transcripción de llamadas telefónicas entre el grupo de García Luna y narcotraficantes mientras pactaban y cobraban. Su petición era que esa información llegara a manos del Presidente de la República. En esos días era insistente el rumor de que García Luna quedaría al frente del Cisen y que Jorge Tello Peón-uno de sus mentores- sería secretario de Seguridad Pública. Los generales querían prevenir a Calderón antes de tomar la decisión. Su intensión según se explica, era no volver a tener que lidiar con el mismo grupo que durante el sexenio de Fox, para ellos comprometió seriamente la independencia de la AFI-la policía ministerial responsable de la investigación de delitos y cumplimiento de órdenes de aprehensión-de los intereses del crimen organizado. ¿Que haría si se quedaba al frente del Cisen?
El 30 de noviembre de 2006, Calderón dio a conocer los nombres de quienes integrarían el gabinete de Seguridad de su gobierno. Como secretario de la Defensa Nacional nombró al general de División, Guillermo Galván Galván; como secretario de la Marina al almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza; como procurador general de la República a Eduardo Medina Mora y como secretario de Seguridad Pública a Genaro García Luna. La noticia cayó como balde de agua fría para los militares que habían entregado pruebas a Juan Camilo Mouriño. García Luna no solo fue designado secretario sino que también se le permitió llegar con todo su equipo, muchos de los que aparecían en fotografías y transcripciones. Con lo que no contaban los generales es que dinero mata honorabilidad. Cuando menos antes los ojos de este gobierno. Y el hombre del dinero fue quien apadrinó la llegada de García Luna al gabinete. La obra en mención, relata además, que desde el inicio del sexenio la relación entre el Ejército Mexicano y la SSP fue mala. Entre las dos entidades había una muralla de desconfianza e incomprensión. A las dos semanas de haber tomado posesión, el 11 de diciembre del 2006 Calderón anuncio el inicio de su supuesta “guerra” contra el narcotráfico. La primera acción fue la llamada Operación Conjunta Michoacán. El estado de donde es originario Calderón se convirtió en el 2006 en uno de los más violentos. Se habían efectuado más de 500 ejecuciones, incluyendo 13 decapitaciones. El secretario de la Defensa Nacional apenas cruza palabra con García Luna quien ha sido hasta ahora el artífice de la estrategia de la lucha contra el narcotráfico, convirtiendo a la Sedena en una reticente “dama de compañía” Hoy, García Luna tiene el control de la AFI, de la Policía Federal Preventiva (PFP) y de las Fuerzas Federales de Apoyo (FFA) y va por más. Con su propuesta de policía única quiere ser quien designe a los secretarios de Seguridad Pública de cada estado y de cada municipio. Y quiere el control de la Policía Fiscal y la Migratoria. Quiere todo. Los militares, con las pruebas que tienen en su poder, están molestos no solo por la voracidad de García Luna, sino por la permisividad de Los Pinos.
Será por eso que al grupo que controla la SSPcomienzan a llamarle “El Megacártel”. En las altas esferas militares se habla de que la desconfianza de la Sedena hacia el secretario de Seguridad y sus colaboradores cercanos no solo ha disminuido, sino que ha aumentado considerablemente. En el campo de batalla el Ejército tampoco se siente a gusto. Con el desgaste que comenzaron en su indefinido papel en la lucha contra el narcotráfico. Participan en estrategias en las que no tienen mucha injerencia. De hecho la batuta la lleva García Luna, apoyado hasta ahora por el Presidente Calderón…la Sedena nunca ha estado de acuerdo en la nueva policía nacional concentrada en manos de un solo hombre. Muchos menos si ese hombre se llama Genaro García Luna. Tampoco están de acuerdo algunos gobernadores, como el de Sonora, Eduardo Bours, la perredista, Amalia García de Zacatecas; Enrique Peña Nieto del Estado de México y Natividad González Parás de Nuevo León. En el marco de esas primeras disputas, a mediados del 2007 se comenzó a filtrar la existencia de “la lista de Ossiel” en la que presuntamente el narcotraficante, Ossiel Cárdenas Guillén, del “Cártel del Golfo”, habría dado los nombres de políticos y servidores públicos involucrados con el narco. Ello empeoró la de por sí descompuesta relación entre la Sedena y la SSP. Pasaron de los desencuentros al pleito formal. Literalmente los elementos del Ejército y la SSPsienten que están durmiendo con el enemigo, mientras el narcotráfico sigue tomando fuerza en el territorio nacional. Hay menos detenidos que en años anteriores y las ejecuciones en las calles siguen a la orden del día.(….) Fuentes militares, de la PGR y la DEA, me confirmaron la existencia de dicha lista, la cual estaría en manos del FBI. En la llamada “lista de Ossiel” aparecen los nombres de un ex gobernador y dos gobernadores, todos de extracción priísta… de la frontera norte. Cabe señalar que el hermano de uno de los gobernadores en activo aparece en las investigaciones que realiza la PGR en torno a la presencia de Ossiel Cárdenas Guillén en el fraccionamiento Country La Silla, en Monterrey, Nuevo León. Se señala que también está el ex gobernador de Oaxaca, JoséMurat y el actual mandatario del estado, Ulises Ruiz. En la supuesta “lista de Ossiel” también salio a relucir el nombre de Nicolás Suárez Valenzuela, coordinador general de Inteligencia para la Prevención del Delito de la PFPde diciembre del 2000 a mayo del 2005. El día de la fuga de “El Chapo” Guzmán, Suárez Valenzuela, acompañó a Tello Peón en una visita al penal antes que el narcotraficante del Cártel de Sinaloa se fugara. Por cierto, otro de los funcionarios de la SSP que el día de la fuga visitó Puente Grande, fue Humberto Martínez González, entonces director de Servicios Técnicos de la PFP, otro de los viejos maestros de García Luna. Actualmente es director general de Apoyo Logístico de la PFP.En la lista también aparecen otros tres nombres claves en el equipo de García Luna: Luis Cárdenas Palomino, ex director de Investigación Policial en la AFI y actual coordinador general de Inteligencia para la Prevención del Delito; Javier Garza Palacios, ex director general de Operaciones Especiales de la Agencia Federal de Investigación, actualmente agregado de la Embajada de México en Colombia y Armando Espinosa de Benito, ex director de Crimen Organizado de la AFI. En diciembre de 2005, durante la gestión de García Luna al frente de la AFI, el periódico The Dallas, Morning News dio a conocer un video en el que presuntos elementos de la agencia torturan a integrantes del brazo armado del Cártel del Golfo y revelan la presumible protección de la dependencia al chapoGuzmán.(…) Cabe señalar que el Ejército Mexicano, no fue el único en vetar a García Luna. También la Conferencia del Episcopado Mexicano encabezada por Carlos Aguiar Retes.
-Yo quisiera creer que esta lucha que está dando el presidente en contra del crimen organizado es sincera. Quisiera creer, pero cada vez me cuesta más trabajo por la serie de denuncias que le han hecho al presidente-señala en entrevista, José Antonio Ortega.
“Como la que hizo la Iglesia Católica por conducto de la Conferencia Episcopal; eso me lo dijo a mi don Carlos Aguiar, quien le había denunciado las corruptelas de Genaro García Luna, no me dijo cuales, y que tuvo que pagar un costo político por esa denuncia”.
¿Cuándo ocurrió la denuncia de Aguiar?
No sé cuando, me lo platicó cuando fue a desayunar con él. Le hablé de mi entrevista con el general secretario Guillermo Galván Galván, y le comenté lo de García Luna. El secretario de la Defensa me dijo que el tenía más información del involucramiento de Genaro García Luna con el crimen organizado, que siguiera adelante, que tuviera valor y me alentó para que lo dijera al presidente. Entonces, en ese momento, don Carlos Aguiar se rió y dijo: “Yo ya se lo dije y tuve que pagar un costo político”.
El nombramiento de Genaro García Luna no solo no fue bienvenido por el Ejército y la Iglesia, sino por los narcotraficantes rivales del Cártel de Sinaloa.
En una carta enviada por Los Zetas (a un alto funcionario del gobierno federal) se afirma que el año pasado se dio una alianza entre Carrillo Fuentes y ese grupo armado. A principios del 2008, los brazos de esa alianza se extendieron hasta los poderosos y sanguinarios hermanos Beltrán Leyva por una traición. En enero del 2008, llegó al penal de máxima seguridad en Puente Grande un nuevo huésped: Alfredo Beltrán Leyva, “el mochomo”, detenido el 26 de ese mes por el Ejército Mexicano y la PGR sin un solo disparo, en Culiacán, Sinaloa. Con el traje color caqui de uso reglamentario, la barba recién rasurada, el casquete corto y la tez medio lívida, “El Mochomo” lucía harto distinto. El hombre responsable de repartir los sobornos entre servidores públicos federales, estatales y durante el sexenio de Vicente Fox estaba muy molesto. Y su hermano Arturo Beltrán Leyva mucho más. Se afirma que el día que “El Mochomo” fue detenido no iba armado hasta los dientes, como suele hacerlo, porqué no se dirigía a hacer la guerra sino el amor. Iba a encontrarse con una de sus parejas sentimentales. Muy pocos sabían donde se iban a encontrar con ella, y que no estaría preparado para un enfrentamiento, mucho menos para su detención. La única explicación a la repentina que tenían los Beltrán Leyva era una traición por parte de sus socios y de las autoridades a quienes pagaban protección. Contrario a lo que la Procuraduría General de la República dijo, la caída de Alfredo Beltrán Leyva, más que debilitar, fortaleció al ChapoGuzmán,el primer beneficiario de su detención. De acuerdo con información interna de la PGR, Marcos Arturo Beltrán Leyva y sus hermanos: Alfredo, Héctor, Mario y Carlos, formaban parte de La Federación; que los Beltrán Leyva hayan pertenecido a ella bajo ninguna circunstancia los convierte en miembros del mismo cártel, señala los experto en el tema; eran más bien socios circunstanciales. Juntos eran muy poderosos, invencibles, máxime si contaban con el presunto respaldo del gobierno federal. Los Beltrán Leyva fueron escalando posiciones dentro de la Federación hasta estar en un nivel superior que Guzmán Loera, lo cual comenzó a provocar recelos por parte de El Chapo. Su ascenso, afirman las fuentes consultadas, se debió a que lograron establecer un vínculo directo con la Presidencia de la República, encabezada por Vicente Fox. En el sexenio pasado, Nahum Acosta, el coordinador de giras presidenciales fue encarcelado, acusado de dar información privilegiada a los Beltrán Leyva. Eso significó que El chapoGuzmán ya no era el único vehículo de acercamiento de los capos con el gobierno foxista como fue desde su fuga….
La respetada periodista, Anabel Hernández, quien da cuenta en las 412 páginas del citado libro, de un sinnúmero de datos e informaciones que de suyo ponen en entredicho al gobierno del “Presidente del Empleo” como se autocalificara en tiempos de campaña en el 2006, el actual inquilino de Los Pinos, Felipe Calderón Hinojosa.
La autora del citado texto se plantea varias interrogantes y desde luego da respuesta las mismas, entre estas:
¿Bajo que circunstancias llegó Calderón a la Presidencia? ¿Quiénes se reunían en Los Pinos durante el proceso electoral del 2006? ¿Qué grupo tuvo coptado al Instituto Federal Electoral (IFE) ¿Dónde están ahora? ¿Qué hay detrás del secretario de Gobernación, quien se promociona como el más guapo del gabinete? Porqué espió a sus propios compañeros de equipo? ¿Cuáles son los contratos y franquicias que ha obtenido su familia al amparo de los cargos públicos? ¿Cuál es el compromiso de Calderón con los Mouriño ? ¿Porqué al interior del equipo más cercano de Calderón se dice que hay una guerra civil? ¿Es Genaro García Luna el hombre apacible e inmutable que aparenta ser?¿Porqué lo acusan de proteger a bandas de secuestradores y narcotraficantes?¿Porqué los operativos contra la inseguridad no funcionan? ¿Porqué sus colaboradores más cercanos están involucrados con el homicidio de Enrique Salinas de Gortari? ¿ Porqué se comienza a decir que en la SSP opera un megacártel? ¿De quien es el velero en el que se pasea el Presidente? ¿De quien es la casa donde Calderón se hospeda cuando va a Acapulco y donde dicen que Arturo Montiel y Maude Versini pasaban ratos inolvidables? ¿Cuáles son las complicidades de Calderón? ¿Cuál fue el financiamiento paralelo en su campaña que nadie ha investigado? ¿Porqué la mayoría de las veces en lo que va de su sexenio, sus eventos públicos terminan después de la hora de la comida? ¿Dónde esta la casa secreta de la Presidencia de la República?
Léalo, se lo recomiendo ampliamente. A ver que van decir los panistas “inmaculados” que se sienten blindados por la bendición de El Todopoderoso?