dossier Inicio contra poder expresion critica Paloz y garrotazos Nosotros Contacto
dossier CONTRA PODER - Juan Antonio Torrez.

dossier

27 de Marzo de 2008 

  • Desafortunadas declaraciones de Reyes Baeza
  • Cunde elEfecto Tamaulipasen Juárez y Ascensión
  • La ciudadanía necesita actos de autoridad y no retórica.
  • Urge que el Ejército siga imponiendo respeto al crimen organizado.
  • Fernando Baeza preocupado por la suerte de Reyes.

DOSSIER

REYES BAEZA

   En memoria de Juan de la O.

 Allá en el cielo ¡¡¡Olee matador!!!

 

                                      Lamentables y por demás desafortunadas las declaraciones formuladas por el jefe del Ejecutivo, José Reyes Baeza Terrazas, en torno, al clima de narco-violencia que prevalece en la vasta entidad norteña y que mantiene a los chihuahuenses entre el desasosiego y el terror.

                                     Las afirmaciones emitidas por el mandatario estatal en el sentido de que “todas las corporaciones policíacas están infiltradas por el narcotráfico”, son un secreto a voces, un clamor generalizado que todo mundo lo sabe y lo más grave; lo sufre y padece.

                                     Los habitantes de esta entidad ya no quieren declaraciones, retórica, demagogia quieren acciones, actos de autoridad, de gobernantes que no les tiemble la mano o las corvas para demostrar que están de la lado de la población, a la misma que le prometieron el cielo, la luna y las estrellas en sus tiempos de campaña.

                                     Baeza Terrazas, para nadie es un secreto que a 42 meses de que tomó las riendas del estado de Chihuahua, sufre hoy en día un terrible desgaste político y que su imagen está por los suelos.

DOSSIER

PATRICIO MARTINEZ

                                    Obvio que los adoradores de la nómina y el presupuesto estatal, opinaran todo lo contrario y lo hacen hasta presidenciable para ¡el 2012!  

                                    Su autoridad y gobierno ya no convence a nadie.

                                    No es exagerado afirmar que la administración estatal cada día que pasa el descrédito es tan evidente que alcaldes, diputados locales, legisladores federales, empresarios analíticos y críticos nos han comentado en corto que, ven en Reyes Baeza a un gobernante timorato, que ahora tiene miedo ejercer el poder con mano de hierro como debe hacerse contra el hampa organizada que se ha burlado una y otra vez de las autoridades estatales, léase la Procuraduría General de Justicia que encabeza “la académica”, Patricia González Rodríguez y no se diga del redomado pillo que cobra en la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Javier Torres Cardona.

                                    Que triste, que lamentable, que hoy en día, Chihuahua, que todavía hace unos años atrás en el contexto nacional era vista como un “laboratorio político”, un referente de democracia a los ojos del resto de los mexicanos, ahora este convertida en un caldo de cultivo de las narco- ejecuciones, que son el pan de cada día, gracias a la política de dejar hacer, dejar pasar, que ha impuesto el gobierno de Baeza Terrazas.

                                  Por el vacío de poder que se percibe en todo el estado.

                                  Lo mismo se observa en las urbes citadinas- Juárez y Chihuahua, que en las poblaciones medias y pequeñas.

                                 El clima de terror que se respira en las actuales circunstancias es angustiante lo mismo para la gente pudiente, que para las personas modestas y humildes

                                 Gracias al presente régimen estatal, Chihuahua en los primeros tres meses del fatídico y funesto 2008, está convertida en la entidad más violenta del territorio nacional, dejando atrás a otros estados que eran “punteros” en estos flagelos sociales, como eran los casos de Tamaulipas, Sinaloa, Baja California, y si usted caro leyente me lo permite, Michoacán y Guerrero.

DOSSIER

GUILLERMO GALVAN GALVAN

                                     Es muy fácil echarle culpas a la administración federal, y obvio a las corporaciones que de esta emanan, son los casos concretos de la Policía Federal Preventiva, la Agencia Federal de Investigación, empero, Reyes antes que asumiera los bártulos de esta bronca entidad ya sabía a lo que se iba a enfrentar en ese contexto,  de violencia para que luego se queje de que dichas entidades policíacas lo hayan dejado solo en esta lucha, en la cual, sobra decirlo, iban a darse bajas en el bando de “los buenos” y de “los malos”.

                                        Para nadie es una novedad que Baeza Terrazas, luce errático, temeroso, no solo en sus declaraciones, sino en sus acciones que es lo más preocupante para todos los chihuahuenses que lo eligieron hace 3 años y seis meses para que velara por la seguridad de sus conciudadanos en sus vidas y patrimonios que, han construido con el sudor de su frente, de forma honesta y enfrentando uno y mil riesgos,  sobre todo, cuando la narco- violencia ha cobrado su carta de naturalización en Chihuahua, por obra y gracia de Reyes y sus colaboradores del gabinete de seguridad y procuración de Justicia.

                                         Es vergonzoso que hoy en día, los comandos de sicarios se burlen en las barbas de las autoridades y les maten a comandantes casi en las puertas de las mismas corporaciones policíacas y los agentes ministeriales o efectivos de la Cipol, se queden impávidos y no hagan ni el más mínimo intento de capturar a los que han cegado vidas de comandantes y efectivos policíacos.

DOSSIER

PATRICIA GONZALEZ

                                        Lo más terrible es que los mandos medios de la PGJE y de la Secretaría de Seguridad Pública que antes se peleaban por irse a atracar, perdón a cuidar a los juarenses o a los de Ascensión o en su defecto Ojinaga, álgidos y calientes puntos fronterizos, donde el billete les llegaba a pasto por los barones de la droga, -como sigue fluyendo ininterrumpidamente hasta ahora- ahora quieran quedarse en la capital de la entidad, a sabiendas que en aquellas comunidades, tal vez más pronto de lo que imaginan caigan a manos de los sicarios que más temprano que tarde, les vomiten su mensaje de muerte con pesadas cargas de plomo de las R15 o las AK 47.

                                          Y se conviertan en parte de la estadística criminal.

                                          No son pocos los funcionarios públicos de primer nivel de la presente administración estatal que hayan comentado a quien esto escribe, porqué el gobernador sigue aferrado en mantener en la SSPE a un funcionario rapaz y corrupto como Torres Cardona, ¿será acaso porqué es la caja chica de la presente administración? que hoy hace las funciones que en su tiempo realizó, José Antonio Jagou García, compadre del inquilino del Palacio de Gobierno, y que hoy radica en España, disfrutando de la divisa verde que presuntamente les habría pagado por la plaza, Julio Porras Chávez, el “empresario exitoso”, que se comió la tierra, desde el pasado 19 de mayo del 2006, cuando intentaran ultimarlo en una de sus residencias ubicadas en San Felipe.

                                        No se habrá dado cuenta Baeza Terrazas, que la colectividad, está harta de declaraciones, quiere resultados, quiere acciones concretas, que acaben con el flagelo llamado sicarios que hoy se sienten señores de horca y cuchillo y por ende, intocables e invisibles para los policías de todos los niveles, claro está.

                  

                                        Todo mundo dice, que las comparaciones son por demás odiosas, pero basta voltear un sexenio atrás, cuando gobernaba Patricio Martínez García con mano de hierro no se respiraba este mismo pesado ambiente de impunidad, de burla para las autoridades policíacas.

DOSSIER

¨CHITO¨ SOLIS

                                   En los tiempos del funesto Jesús José Solís Silva, “Chito Capone” como se le llamaba en el bajo mundo, ni un solo comandante de la desaparecida Policía Judicial del Estado fue asesinado. Y mucho menos en las puertas de la hoy llamada pomposamente, Agencia Estatal de Investigación.

                                    Sabían “los malosos”, o la denominada “maña” que con “ChitoSolís y su extinto lugarteniente, Vicente González García, no se jugaba, y que quien se salía del huacal, era silenciado para siempre, con un tiro de gracia en la nuca.

                                   Y encobijado para que no sintiera el frío… de la muerte.

                                   Los ex funcionarios de la PGJE tenían ciertamente una negra fama de “hampones con charola” y la hicieron efectiva, para propios y extraños. De que hicieron millones de dólares con los que llenaron los requisitos, ni duda cabe.

                                   Hicieron pactos oscuros e inconfesables, con los representantes de la mafia, pero le dieron sosiego y tranquilidad a los chihuahuenses, ejerciendo el poder sin dilaciones o contemplaciones.

                                   Muchos no lo creyeron, y amanecieron encobijados o entambados en diferentes puntos de la geografía estatal. Nombres sobran.

                                  Hoy, tristemente los sicarios se pitorrean en la cara de Patricia González Rodríguez y desde luego en las narizotas blanquecinas de Javier Torres Cardona, quienes carecen del “alto perfil policíaco” del que gozaba ampliamente, “el hijo pródigo de Camargo” y su entrañable amigo, “ChenteGonzález, quien ya le hace compañía a muchos de los que despachó al mundo de las tinieblas.

                                   Es grave que el gobernador diga que todos los cuerpos policíacos estén infiltrados por el narco, y la pregunta que sería por demás interesante formularle, es en el sentido de  que si son solo los policías rasos y sí están exentos de ese estigma los altos funcionarios de la PGJE y la SSPE y de la PGR

                                   En lo personal yo creo que la procuradora sigue siendo una funcionaria moralmente solvente, no así el pillo que cobra al frente de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.

                                Los habitantes de esta entidad nunca se imaginaron que en tres años y seis meses, los mismos que lleva en el poder el nativo de Delicias, Chihuahua, se convertiría penosamente en el lugar más violento del territorio nacional, cuando todavía hace unos años, pudieran haber asegurado que en la tierra llamada alguna vez “Cuna de la Revolución y Custodia de la República” se convertiría en la tierra de los carteles de la droga; el de Joaquínel chapoGuzmán Loera y el de Vicente Carrillo Fuentes, que hoy matan a diestra y siniestra, sin que nadie se atreva a señalarlos, mucho menos a detenerlos.

DOSSIER

JAVIER TORRES CARDONA

                                 No se entiende porqué el titular del Ejecutivo Estatal, no quiere que las fuerzas castrenses se hagan cargo del Caso Chihuahua y empiecen a apretar tuercas y porqué no decirlo a desaparecer a los mercenarios de los grupos criminales de la faz de Chihuahua donde no hagan daño a la gente que vive y sobrevive de una forma honesta y digna.

                               Cuando los militares ultimaron a varios sicarios que tenían una de sus guaridas en la populosa colonia Rosario, la ciudadanía aplaudió dicha acción valiente y decidida por los altos mandos de la Quinta Zona Militar, por supuesto con la venia del General Secretario, Guillermo Galván Galván.

                               Se podría asegurar que no fueron pocos los que dijeron voz en cuello; “hasta que hubo alguien con agallas que les rompió su madre a estos mal nacidos, sin entrañas y sin escrúpulos”.

                              Que ya hasta se dan el lujo de mandar coronas de flores o publicar listas de policías que serán ejecutados por no plegarse a sus turbios intereses y no dejarlos trabajar en “sana paz”.

                                De que le ha servido a Reyes Baeza aferrarse en sostener una secretaria que ha gastado casi ¡4 mil millones de pesos! en 42 meses, los mismos que lleva “funcionando” la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, que no ha hecho nada trascendente, cuando en los albores del 2004 se ofrecía como la panacea para atrapar a la delincuencia organizada, sobre todo de Juárez, donde en un principio se instalaron las oficinas centrales, cuando en los hechos, lo único que estaban haciendo, era duplicar funciones y gastar recursos que deberían de haberse aplicado a la Procuraduría Estatal.

                                El entonces secretario de Seguridad Pública, Raúl Grajeda, el famoso ex “Gordo Cop” o “Choche” para sus íntimos, siempre sostuvo una soterrada disputa con la titular del Ministerio Público del Fuero Común, Patricia González, aprovechando sus relaciones amistosas con Reyes Baeza, desde los tiempos cuando ambos eran estudiantes de la preparatoria.

                                Grajeda se perdió en sus “viajes” por diferentes partes de Estados Unidos y Centroamérica y fue a parar a Oceánica para desintoxicarse por la cocaína que permeaba en toda su voluminosa humanidad en aquellos tiempos y se fue con más pena que con gloria, eso si cargado de muchos recuerdos verdes, que le prodigaron los mañosos, a los que en sus utopías combatiría con uñas y con dientes, apoyado por su alter ego, Reyes, “un gobernador echado para delante y al que no le falta carácter para meter en cintura a los pillos” presumía a este columnista.

                               En agosto del 2006, renunciaba, Grajeda, quien ya no caminaba, sino levitaba. Y llegaba en su lugar un oscuro funcionario, Javier Torres Cardona, ex compañero de clases de la Facultad de Derecho, quien sin tener el perfil para ocupar ese espacio, se hacía cargo de una secretaría que en el papel ocuparía un lugar preponderante en la lucha contra la inseguridad pública, que por desgracia hoy en día carcome los cimientos de una sociedad pujante, dinámica, democrática y revolucionaria como la que más, que ahora a la luz de los acontecimientos, observa con un terrible desencanto como sus gobernantes han caído del pedestal en el cual no hace mucho los tenían ubicados.

DOSSIER

FELIPE CALDERÓN

                                 “El Nanis” vecino de la colonia Industrial, en un año y meses que lleva cobrando en la nómina oficial reyesbaecista y en la de “los mañosos” según se presume y se escucha por doquier, no ha hecho nada que valga la pena subrayar, salvo salir en los diarios locales en operativos anti-alcohol en los diversos antros de la capital del estado, pero mire que casualidad que cuando empezaron a arreciar las ejecuciones y los levantones de policías ministeriales y cipoles se suspendieron de la noche a la mañana los retenes que se implantaban en diversos puntos de la ciudad, dizque para decomisar armas y drogas, cuando en los hechos, era para centavear a cuanto automovilista briago se pudiera, para demostrar que estamos trabajando en “la tierra del encuentro”.    

                                  Astuto y rapaz, Torres Cardona en pocos meses que lleva en calidad de “secretario” “El Durazo chihuahuense” dicen las lenguas de doble filo ha hecho los billetes que en su vida se hubiera imaginado, incluso hasta se habla de  fuertes altercados que ha sostenido con sus familiares por las pacas de billetes con las que lo han visto llegar para guardarlos celosamente y bajo siete llaves.

                                 ¿Sabrá Baeza Terrazas de lo que se dice de su fiel colaborador? a quien por lo que se ve, le tiene una fe ciega. O literalmente le vale.                                     

                                   Que penoso, que lamentable, que los policías municipales y estatales, hoy en día mejor opten por aventar la toalla, al sentirse abandonados a su suerte, como sucedió en días pasados en la población de Palomas, del municipio de Ascensión, de extracción panista, quienes decidieron tirar la chamba y pedir asilo en los Estados Unidos ante el temor de ser ejecutados por el crimen organizado que flagela a esa población, y que la tiene convertida en un Chicago en pequeño.

                                        Cada vez se escucha con mayor frecuencia en los cafés, en los restaurantes, en los corillos del Palacio de Gobierno, en las alcaldías más disímbolas de nuestra vasta entidad, mitad en broma y mitad en serio; “Que regrese Patricio, y que se vaya Reyes”  

                                        No por nada, muchos de los saben de política dicen y aseguran que este régimen de gobierno se parece mucho al del finado, Oscar Ornelas Kuchlé, porqué los altos funcionarios de aquella malograda administración se convirtieron en menos de seis años en magnates quienes se sirvieron con la cuchara grande por obra y gracia de quien los puso en aquel gobierno.

                                         Muy similar a lo que ocurre en nuestros días, con “servidores públicos” impolutos e inmaculados como Ildefonso Sepúlveda, el Contralor, su “hombre de paja”; Reyes Ramón Cadena Payán, secretario de Desarrollo Rural  y por supuesto, el excelentísimo, Javier Torres Cardona, que quien sabe si termine de pie en la titularidad en la que parte y reparte el pastel a sus compadres e incondicionales.

                                           No se habrá dado cuenta el mandatario estatal que cuando  las fuerzas castrenses tomen las riendas en el combate a la delincuencia organizada y que empiecen a hacer cantar a los mañosos y que estos abran la boca para decir que están arreglados con altos funcionarios de la administración estatal, información que luego se filtrara en los medios nacionales, -nada que ver con los locales, zalameros hasta decir ¡basta!- y que vulnerará aun más, la alicaída imagen de Baeza Terrazas.   

DOSSIER

FERNANDO BAEZA

                                          Si la tarea que desplieguen los militares llega a tener éxito en Chihuahua en el mediano plazo, la lupa social, sabrá que fue el gobierno federal- quien los liberó de éste cáncer- por  desgracia emanado de un partido político diferente al del gobernador y que cuando vengan los comicios federales, lo más seguro es que le volteen la espalda a los abanderados del PRI y los hagan morder el polvo una vez más y  voten por el blanquiazul.

                                          En lo personal me hubiera gustado que  Reyes Baeza hubiera, tenido las amígdalas de un Carlos Villarreal Torres, ex alcalde de Ciudad Juárez, quien durante un buen tiempo saneó a Ciudad Juárez de todos los delincuentes que había por aquel entonces por aquellos lares, o bien los testículos del ex gobernador Oscar Flores Sánchez, que limpió del mapa de Chihuahua a todos los asalta-bancos y los guerrilleros que pretendieron arrebatarles sosiego y tranquilidad a los chihuahuenses bien nacidos.

                                        Y porqué no decirlo las agallas de un Patricio Martínez,- con todo y sus graves corruptelas- que se confrontó cuantas veces pudo y quiso con el gobierno federal de Ernesto Zedillo y de Vicente Fox, para reclamar por lo que en derecho le correspondía a sus paisanos.

                                        De que ha servido el entreguismo de José Reyes Baeza con Felipe Calderón para que cuantas veces puedan lo ninguneen y le recorten recursos de diferentes rubros. Un ejemplo contundente de ello, es que no ha podido quitar a Luis Herrera González, delegado de la SCT, pese a las innumerables anomalías en las que ha incurrido este negro personaje de la administración pública federal.

                                         José Reyes Baeza Terrazas, el primero de octubre del 2004 en medio de la algarabía popular asumía el poder tras haber ganado las elecciones de forma nítida y contundente, declaraba en el vetusto Gimnasio “Manuel Bernardo Aguirre”:

                                        “Me comprometo a guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de esta emanen”, que a la vuelta de tres años y medio, por desgracia para sus gobernados hoy son palabras al viento, simple letra muerta.

                                          El comentario que hoy se escucha por doquier y que flota en las aguas embravecidas y turbulentas de Chihuahua, no solo entre la clase política, sino como un clamor generalizado, es de que “Reyes perdió el rumbo y se está yendo al despeñadero”.

                                          Así como van las cosas, no falta quien pregunte con malicia y  sorna; ¿Y terminará Baeza Terrazas su gobierno? ¿O se repetirá el Ornelazo de 1985?      

POSDATA:

El exgobernador y actual senador, Fernando Baeza Meléndez, antaño orgulloso de su sobrino el ahora gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza, hoy en día se muestra visiblemente contrariado y preocupado por el mar de cosas que están sucediendo en Chihuahua, a consecuencia de la violencia que se ha generalizado en los primeros tres meses del presente año. Baeza Meléndez ya no sabe, ya no entiende que es lo que le ha ocurrido a su empoderado pariente, que sufre hoy los embates del crimen organizado, y que tienen en un brete a la actual administración estatal y de paso a la sociedad chihuahuense.

 

 

 

 

 

dossierNosotros      dossierForos    dossierContactenos
 Derechos Reservados www.dossier.com.mx © 2005-2009 Diseño y mantenimiento www.colocacionweb.com